Los conductores europeos redujeron significativamente su consumo de combustible debido al aumento de los precios por la guerra estadounidense-israelí contra Irán, informa Financial Times.
Según datos de Eurostat, la demanda de gasolina y diésel en la eurozona se desplomó un 3,5 % en abril respecto al mismo mes de 2025, lo que representa la mayor caída interanual desde 2023. Mientras tanto, seis economías europeas, entre ellas Alemania, Noruega y Austria, registraron descensos de dos dígitos en las ventas de combustible para automóviles. En el Reino Unido, las ventas cayeron en abril un 10 % interanual.