Tres condiciones que ayudarían a vivir hasta 13 años adicionales sin demencia

Los cambios en el estilo de vida resultan fundamentales para proteger la salud cognitiva a largo plazo.

Quienes evitan fumar, no son hipertensos y no padecen diabetes, viven en promedio unos 13 años más sin desarrollar demencia que aquellas personas que sí presentan esos factores de riesgo. A esa conclusión llegó un grupo de investigadores que realizó un estudio prospectivo sobre una cohorte con participantes procedentes de cuatro comunidades de EE.UU., cuyo seguimiento comenzó a sus 55 años, a inicios de la década de 1990.

En el estudio, que fue publicado en la revista Neurology, se destaca que las personas que cumplieron con esas condiciones vivieron unos 30 años más sin demencia, casi el doble de los 17 años de quienes tenían hábito tabáquico, diabetes y presión arterial alta. Esos tres factores de riesgo se asocian, a su vez, con la prevalencia de enfermedades cardiovasculares.

A ese respecto, los científicos apuntan que la demencia no es una enfermedad sino una colección de síntomas, cuyo origen puede ser variado. No obstante, ponen el acento en la demencia vascular, que se produce por el bloqueo o reducción del flujo sanguíneo hacia el cerebro, como también en el Alzheimer, donde los vasos sanguíneos dañados favorecen la acumulación de proteínas tóxicas que, si el sistema cardiovascular funcionara apropiadamente, se eliminarían sin problemas.

¿Más o menos riesgo?

Los hallazgos mostraron asimismo que aunque la conclusión general es válida, hay diferencias a las que conviene prestar atención. Así, por ejemplo, las mujeres que presentaban los tres factores de riesgo se mantuvieron cerca de dos años más sin demencia, con respecto a sus pares masculinos.

Empero, a nivel poblacional, las mujeres son más proclives a padecer demencia, con independencia de si esto ocurre más tarde que en los hombres. La explicación es que el riesgo de deterioro cognitivo se incrementa con la edad y ellas suelen vivir más que los varones.

La buena noticia es que, aun en la mediana edad, las personas pueden hacer mucho para reducir el riesgo de deterioro cognitivo en la vejez: dejar de fumar, llevar una dieta equilibrada con baja cantidad de sal y azúcares, practicar ejercicios aeróbicos, mantener un peso saludable y limitar el consumo de alcohol.