La historia poco contada del principal "trofeo de guerra" que Paraguay pide de vuelta a Brasil

Ambos países tuvieron un momento crítico en sus relaciones diplomáticas tras unas declaraciones del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que afirmó que Asunción había iniciado el conflicto bélico conocido como Guerra de la Triple Alianza.

Paraguay busca recuperar importantes piezas históricas y de acervo nacional que fueron llevadas como trofeos de guerra por Brasil durante la llamada Guerra de la Triple Alianza, ocurrida entre 1864 y 1870, tras una reciente crisis diplomática con el país vecino.

El Congreso paraguayo busca la fórmula para tener de regreso esos objetos, que se encuentran en Brasil y que son considerados patrimoniales, como una forma de sanar sus cicatrices tras el conflicto bélico más cruento y mortífero de Suramérica, en el que se vieron involucrados Paraguay, Brasil y Uruguay.

Esta confrontación se inició en 1864 cuando Brasil invadió a Uruguay para derrocar al gobierno de ese país, que era aliado de Paraguay. Tras esa acción militar, el Gobierno paraguayo decidió responder y atacar el territorio brasileño.

Campanas para la guerra

Entre los bienes de interés patrimonial para Asunción, se encuentra el Cañón Cristiano, una histórica pieza de artillería de 12 toneladas, que se elaboró en 1866 fundiendo el bronce de las campanas de varias iglesias de ese país en la Fundición de Ybycuí, ubicada en La Rosada, la primera fundición de hierro de Paraguay y de la región, según La Nación.

Según explica el historiador Fabián Chamorro, el cañón fue producido en un país que en ese momento totalmente católico. "Es un símbolo muy fuerte para el Paraguay por todo lo que representó su producción y la esperanza que se tenía en ese cañón durante la guerra".

Según Chamorro, como la nación suramericana quedó aislada desde 1865 por la guerra, no podía conseguir materia prima para producir cañones. "Entonces tuvo que echar mano de lo que había", que eran las campanas de las iglesias. "De allí el nombre de Cañón Cristiano".

Sobre sus características, explicó que, aunque era "bastante grande", no fue muy efectivo porque "era un cañón de costa utilizado para disparar contra los barcos de los aliados".

Por su enorme peso y dificultad para el traslado, la pieza de artillería fue dejada en la histórica ciudad de Humaitá, situada en el departamento de Ñeembucú, en 1868. Posteriormente, Brasil se la llevó como trofeo de guerra, luego de la muerte de Francisco Solano López, el segundo presidente constitucional de Paraguay.

Entre los objetos que se esperan recuperar también están documentos, banderas, otros cañones como el Mariscal López, en honor a Solano López, que fue construido en 1853.

Clarificar relaciones

En una reunión en el Legislativo, el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, expresó que existe acuerdo entre ambas cámaras sobre "la necesidad de avanzar en la recuperación de los trofeos de guerra que tienen que ver con la Guerra contra la Triple Alianza, que fue el mayor genocidio de nuestro continente".

"Queremos que sea lo antes posible; estas son cicatrices que tenemos que seguir trabajando para que sean sanadas", manifestó.

Sobre los nexos entre Asunción y Brasilia, destacó que deben diferenciarse las relaciones actuales de ambos países con sus controversias históricas.

"El pueblo brasileño es un pueblo hermano, amigo, es el principal socio comercial del Paraguay (…) son situaciones que se diferencian completamente de lo que fueron las declaraciones del presidente del Brasil en ese momento, muy desacertadas", dijo.

Los roces diplomáticos

Hace casi un mes, la Cancillería de Paraguay le entregó una nota oficial al embajador de Brasil en ese país, José Antonio Marcondes, tras las afirmaciones del mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre la supuesta responsabilidad de La Asunción en la llamada Guerra de la Triple Alianza.

Estas controvertidas afirmaciones generaron una aguda crisis diplomática que requirió conversaciones del más alto nivel, incluyendo la de Lula con su par paraguayo, Santiago Peña, para zanjar el episodio. 

Para lograr la repatriación de los objetos, Paraguay realiza gestiones con el Ejecutivo y el Legislativo brasileño desde hace años, debido a que los bienes reclamados son parte del patrimonio de Brasil. Sin embargo, aún no han tenido éxito.

Entre las elementos que pide de vuelta Asunción se encuentra el Cañón Cristiano, que es una histórica pieza de artillería de 12 toneladas, hecha en 1866, y el Cañón López, entre otros.