Caracas sufrió varios ataques aéreos esta madrugada, que se registraron en puntos como Fuerte Tiuna y la base aérea La Carlota, y también los estados venezolanos de La Guaira, Miranda y Aragua, en el centro del país.
En videos de redes sociales se pudieron observar columnas de humo y varias detonaciones contra puntos del cielo caraqueño, que fue sobrevolado por helicópteros. De acuerdo con testimonios en la ciudad, los ataques han cesado.
El Gobierno venezolano rechazó la acción militar, inédita contra el país suramericano, y tildó el hecho como una "gravísima agresión militar". "Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza".
Varios países del mundo ya han reaccionado a la agresión estadounidense, bien tomando parte o simplemente llamando a la desescalada y la responsabilidad de las partes involucradas.
Latinoamérica y el Caribe
Uno de los primeros en reaccionar al ataque ha sido el presidente colombiano, Gustavo Petro, quien llamó a convocar el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para "establecer la legalidad internacional de la agresión sobre Venezuela". Además, anunció el despliegue de toda "la fuerza asistencial" del país en la frontera con Venezuela "en caso de entrada masiva de refugiados".
Por su parte, Cuba calificó de "ilegal" el ataque estadounidense y advirtió que la "zona de paz", que reinaba en América Latina y el Caribe, "está siendo brutalmente asaltada", dijo el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien demandó la reacción inmediata de la comunidad internacional. "Cuba denuncia y demanda urgente reacción de la comunidad internacional contra criminal ataque de EE.UU. a Venezuela. [...] Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América. Patria o Muerte ¡Venceremos!", expresó Díaz-Canel.
En paralelo, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, expresó su respaldo a "la voluntad de firmeza y soberanía del pueblo bolivariano y chavista, de la unión cívico-militar-policial y de su Gobierno".
A su vez, el mandatario saliente de Chile, Gabriel Boric, expresó la "preocupación y condena" de su Gobierno ante los ataques perpetrados por EE.UU. e hizo un llamado a buscar "una salida pacífica" a la crisis política en el país. Reafirmó la adhesión de su país a los "principios básicos del derecho internacional", que condenan el uso de la fuerza y exigen la "no intervención".
Desde Uruguay comunicaron que el país "rechaza la intervención militar de un país en territorio de otro y reafirma la importancia de respetar el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas", subrayando el principio básico de que los Estados se deben abstener de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado. "Reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como una zona de paz y libre de armas nucleares, como ha sido la posición de consenso de nuestra región", enfatizaron desde la Cancillería.
Por su parte, el Gobierno mexicano condenó y rechazó "enérgicamente" las acciones militares de Washington, instando a respetar el derecho internacional y a cesar "cualquier acto de agresión" contra el Gobierno y pueblo venezolanos. Reiteraron que América Latina y el Caribe es una zona de paz, "construida sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la proscripción del uso y la amenaza de la fuerza, por lo que cualquier acción militar pone en grave riesgo la estabilidad regional". De igual modo, la presidenta Claudia Sheinbaum citó el Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de las Naciones Unidas, que exige a los Miembros de la organización abstenerse de las amenazas y el uso de la fuerza.
Mientras, el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, sostuvo que "los bombardeos en territorio venezolano y la captura de su presidente traspasan una línea inaceptable", tachándolo de "una afrenta gravísima a la soberanía" del país bolivariano y "un precedente extremadamente peligroso" para toda la comunidad internacional.
"Atacar países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo", indicó, agregando que dicha acción recuerda "los peores momentos de la injerencia" en la política de América Latina y el Caribe y "amenaza la preservación" de la región como zona de paz.
Entre tanto, el presidente de Argentina, Javier Milei, celebró la agresión de EE.UU. contra Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro ocurrida la madrugada de este sábado. "La libertad avanza. Viva la Libertad Carajo", escribió el mandatario. En la misma línea, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, aseveró que "les llega su hora a todos los criminales narcochavistas" y advirtió que "su estructura terminará de caer en todo el continente". Se dirigió a los opositores extremistas venezolanos María Corina Machado y Edmundo González Urrutia y al pueblo venezolano, declarando que "tienen un aliado en Ecuador".
Rusia y Bielorrusia
Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin cualquier intervención desde el exterior, declaró este sábado el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso al comentar el ataque de EE.UU. contra el país bolivariano. "Se debe garantizar a Venezuela el derecho a decidir su propio destino sin ninguna intervención destructiva, y mucho menos militar desde el exterior", reza el comunicado de la Cancillería rusa. Destacó también que "América Latina debe seguir siendo una zona de paz, tal y como se proclamó en 2014". "Reiteramos nuestra solidaridad con el pueblo venezolano y nuestro apoyo al rumbo de su liderazgo bolivariano, orientado a la defensa de los intereses nacionales y la soberanía del país", reza el comunicado oficial.
De igual modo, el presidente bielorruso, Alexánder Lukashenko, condenó categóricamente el acto de agresión estadounidense. El mandatario ya había advertido con anterioridad que una agresión a Venezuela supondría para Washington "un segundo Vietnam". "Y los estadounidenses no lo necesitan", recordaron medios locales las palabras de Lukashenko.
Europa
La alta representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, lanzó una llamada a la moderación, recordando que el bloque comunitario ha declarado reiteradamente que "Maduro carece de legitimidad y ha defendido una transición pacífica". Agregó que, en cualquier caso, se deben respetar "los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas". La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que el bloque "apoya al pueblo de Venezuela y respalda una transición pacífica y democrática".
Del mismo modo, el secretario general de la ONU, António Guterres, declaró estar "profundamente alarmado" por la escalada de tensión, ya que podría tener preocupantes repercusiones para la región. "Independientemente de la situación en Venezuela, estos acontecimientos constituyen un peligroso precedente", reza el texto oficial, en el que se exhorta a todos los actores a entablar un diálogo inclusivo, respetando plenamente los derechos humanos y el Estado de derecho.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, destacó que Madrid llama a "la desescalada y a la responsabilidad", acatando el derecho internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas. Desde el Ministerio de Exteriores del país también aseguraron estar dispuestos a prestar sus "buenos oficios" para lograr una solución pacífica y negociada a "la actual crisis".
Entre tanto, también en el país ibérico, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, condenó el ataque e instó a romper las relaciones internacionales con el país norteamericano y a salir de la OTAN. "EE.UU. piensa que el mundo es suyo y que puede hacer con sus pueblos lo que le dé la gana. No lo podemos permitir. Mi rechazo más profundo a este ataque a Venezuela", expresó, advirtiendo que si se permite "un genocidio en directo sin que nadie mueva un dedo", Washington y "quienes se creen los dueños del mundo" continúan "su plan de colonización y control de pueblos y recursos estratégicos totalmente a su antojo".
Desde Bélgica y los Países Bajos reportaron que siguen de cerca la situación en el país bolivariano, dando prioridad a la seguridad de sus ciudadanos. Mientras, el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, declaró que el año 2026 comienza con "un duro golpe". "Aún habrá tiempo para analizar cómo afectará esto a la situación en nuestra región. Un evento como el ataque estadounidense de hoy contra Venezuela afecta al mundo entero, por lo que reaccionaremos y nos prepararemos para esta nueva situación", aseveró.
Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, dijo que su país no estuvo involucrado "de ninguna manera" en los ataques estadounidenses. Asimismo, anunció que aún no había hablado con Trump sobre la operación de Washington e indicó que le gustaría "establecer hechos" y ponerse en contacto con el líder estadounidense y sus aliados para esclarecer una situación "que evoluciona rápidamente".
El ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Jean-Noel Barrot, declaró que la operación militar estadounidense que condujo al secuestro de Nicolás Maduro "contraviene el principio del no uso de la fuerza" en el que se basa el derecho internacional. "Francia recuerda que ninguna solución política duradera puede imponerse desde el exterior y que los pueblos soberanos son los únicos que deciden su futuro", hizo hincapié.
Oriente Medio y Asia
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán tacharon la agresión militar de EE.UU. a Venezuela de "una clara violación" de los principios fundamentales de la Carta de la ONU y las normas esenciales del derecho internacional, que debe ser condenada de forma "explícita e inmediata" por la ONU y por todos los Estados que se preocupan por el Estado de derecho, la paz y la seguridad internacionales. Ante ello, resaltaron "la responsabilidad jurídica y moral de todos los Estados y organizaciones internacionales" para poner fin de inmediato a "la agresión ilegal" de Estados Unidos contra Venezuela. Asimismo, destacó la necesidad de adoptar las medidas necesarias para hacer "responder a los planificadores y ejecutores de los crímenes cometidos en el curso de esta agresión militar".
Entre tanto, China también condenó el uso de la fuerza por parte de EE.UU. como una violación del derecho internacional y de la soberanía, advirtiendo que esto amenaza la paz regional e instando a Washington a detener tales acciones. "Este tipo de actos hegemónicos de EE.UU. violan gravemente el derecho internacional y la soberanía de Venezuela, y amenazan la paz y la seguridad en la región de América Latina y el Caribe. China se opone firmemente a ello", dice el comentario del Ministerio de Relaciones Exteriores del país asiático, que instó a Washington a dejar de violar la soberanía y la seguridad de otros países.
EE.UU. agrede a Venezuela, MINUTO A MINUTO





