Un tribunal militar en Moscú anunció este miércoles la sentencia contra cuatro acusados por un atentado terrorista que, por encargo de los servicios especiales de Ucrania, quitó la vida al jefe de las Tropas de Defensa Radiológica, Química y Biológica de las Fuerzas Armadas de Rusia, Ígor Kirílov, y a su ayudante, el mayor Iliá Polikárpov.
Entre los acusados se encontraban Ajmadzhón Kurbónov, Róbert Safarián, ciudadano de la República de Uzbekistán, quien apretó el botón del artefacto explosivo; así como Batuján Tochíev y Ramazán Padíev, todos incluidos en Rusia en la lista de terroristas y extremistas.
El ejecutor del atentado, Ajmadzhón Kurbónov, fue condenado a cadena perpetua, mientras que Safarián, Tochíev y Padíev recibieron penas de entre 18 y 25 años de prisión.
Anteriormente, se informó que la Fiscalía pidió imponer cadena perpetua a Kurbónov, quien reconoció plenamente su culpa y se mostró arrepentido. Para Safarián, que reconoció su culpa parcialmente, el fiscal solicitó 28 años de prisión. Mientras que para Tochíev y Padíev, que no reconocieron su culpabilidad, la Fiscalía pidió las penas de 26 y 24 años de prisión, respectivamente.
Otros cómplices del atentado habían sido declarados por las autoridades rusas en busca y captura internacional y arrestados en ausencia, incluido un ciudadano ucraniano que reside en territorio de la Unión Europea. La investigación continúa.
- Kirílov y Polikárpov fueron asesinados la mañana del 17 de diciembre de 2024 cuando salían de un edificio residencial en el este de Moscú, en cuya entrada se encontraba aparcado un 'scooter' con un artefacto explosivo, que fue detonado a distancia.
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