La Eurocámara ha votado este miércoles a favor de paralizar el acuerdo de libre comercio de la Unión Europea (UE) con Mercosur y llevar el pacto al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE). Con una apretada votación, la iniciativa de la izquierda ha salido adelante con tan solo 10 votos de margen.
La votación se ha producido tras las reiteradas protestas de agricultores y ganaderos en diversos países del bloque comunitario, especialmente belgas, españoles y franceses, que llevan tiempo manifestándose en contra del pacto, alegando que supone una competencia desleal y la ruina para su sector.
La resolución ha sido promovida por Los Verdes y ha tenido una clara participación francesa, país del que 81 eurodiputados, que abarcan todo el espectro ideológico político, han votado a favor de elevar el acuerdo a los tribunales.
El resultado de esta vocación supone que se paralice la entrada en vigor del acuerdo recientemente aprobado y que, entre otras cosas, establecía la zona de libre comercio más grande del mundo. Así, deberá esperarse el pronunciamiento de la Justicia, en un proceso que se puede dilatar hasta dos años.
Lo que el Parlamento Europeo cuestiona en el TJUE es si el pacto alcanzado con Mercosur es compatible con los tratados de la UE, algo que niegan los propulsores de esta moción.
Los europarlamentarios quieren que la Justicia emita un dictamen que aclare si el acuerdo puede aplicarse antes de su ratificación plena por todos los Estados miembros. Ademas, exigen determinar si el pacto mella la capacidad de la UE para establecer políticas medioambientales y sanitarias para los consumidores.
Existe la posibilidad de que la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, decida aplicar el acuerdo de forma provisional, mientras se espera el veredicto del tribunal. Sin embargo, esto supondría un ataque frontal a las facultades de la Eurocámara, en un momento de incertidumbre por la política exterior de EE.UU.

