El Ejército de Estados Unidos carece a día de hoy de los medios y la experiencia necesarios para operar eficazmente en el Ártico, una región donde sus aliados europeos de la OTAN llevan clara ventaja.
Según dijeron fuentes militares a The Times, países como Finlandia, Noruega, Suecia y el Reino Unido cuentan con fuerzas entrenadas específicamente para el combate en condiciones extremas, mientras que Washington depende en gran medida del conocimiento y la tecnología europea, incluso en áreas clave como los rompehielos navales.
Las carencias quedaron expuestas durante el ejercicio Joint Viking, realizado el año pasado en el norte de Noruega, donde tropas estadounidenses mostraron serias dificultades para desenvolverse en el entorno ártico. "Hubo que decirles a los finlandeses que dejaran de golpear a los estadounidenses, ya que les resultaba vergonzoso y desmoralizante", declaró una fuente militar.
A esto se suma la dependencia de EE.UU. de Finlandia para acceder a la tecnología más avanzada en operaciones sobre hielo. "El saber hacer está en Europa", admitió una fuente militar, que advirtió que cualquier intento de reforzar la presencia estadounidense en el Ártico sin una coordinación real con sus aliados podría resultar contraproducente.
En esa línea, el general retirado Sir James Everard, excomandante adjunto supremo de la OTAN en Europa, subrayó que no existe una amenaza militar inmediata en la región, pero sí riesgos estratégicos y comerciales a largo plazo, especialmente por la riqueza mineral de zonas como Groenlandia, lo que obliga a definir con claridad el papel y los objetivos de la Alianza en el extremo norte.


