La megacorporación estatal rusa Rostec, que agrupa la mayoría de las empresas del sector de defensa, ha desarrollado un cartucho de 30 mm con proyectil de metralla y detonación programada para la destrucción eficaz de drones.
El proyectil está diseñado para ser disparado desde sistemas de artillería de pequeño calibre equipados con el cañón automático 2A42. Estos cañones se instalan, entre otros, en vehículos de combate aerotransportados, vehículos de combate BMP-2, BPMT, helicópteros Mi-28NM y Ka-52M, reza el comunicado del consorcio.
La munición está diseñada para aumentar la probabilidad de destruir drones pequeños y municiones merodeadoras. El sistema de puntería calcula el punto de detonación más cercano basándose en la trayectoria de vuelo del objetivo, lo que permite impactar el blanco con metralla.
"El tiempo de detonación se programa automáticamente mediante una línea óptica", precisó Bekján Ozdóyev, el director industrial del Clúster de Armamento, Municiones y Productos Químicos Especializados de Rostec.
La munición se presentará por primera vez en la exposición conjunta rusa de la agencia de exportación militar Rosoboronexport (parte de Rostec) en la Feria Mundial de Defensa 2026, que se celebrará del 8 al 12 de febrero de 2026 en Riad, Arabia Saudita.

