El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, invitó a los líderes europeos a unirse a Washington contra la migración masiva, según declaró este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC 2026).
"En la búsqueda de un mundo sin fronteras, abrimos nuestras puertas a una ola de migración masiva sin precedentes que amenaza la cohesión de nuestras sociedades, la continuidad de nuestra cultura y el futuro de nuestros pueblos. Cometimos estos errores juntos y ahora juntos le debemos a nuestro pueblo afrontar esos hechos y avanzar, reconstruir. […] Les pedimos aquí en Europa que se unan a nosotros. Es un camino que hemos recorrido juntos antes, y esperamos recorrer juntos de nuevo", expresó Rubio.
Según el secretario de Estado, la Administración del presidente Donald Trump ha emprendido este camino. "Es el camino que pedimos aquí en Europa para unirse a nosotros", dijo.
"No podemos seguir permitiendo que quienes amenazan descaradamente a nuestros ciudadanos y ponen en peligro la estabilidad global se escuden en abstracciones del derecho internacional, que ellos mismos violan rutinariamente", afirmó Rubio.
En este contexto, el secretario de Estado aseguró que, bajo el mandato de Trump, Estados Unidos "asumirá una vez más la tarea de renovación y restauración, impulsado por la visión de un futuro tan orgulloso, soberano y vital como el pasado de nuestra civilización". "Y si bien estamos preparados para hacerlo solos, si es necesario, preferimos y esperamos hacerlo junto con ustedes, nuestros amigos en Europa", reiteró.
"La peligrosa ilusión"
A continuación, Rubio recordó la caída del muro de Berlín y la reunificación de Occidente. "Pero la euforia de este triunfo nos llevó a la peligrosa ilusión de que habíamos entrado en el 'fin de la historia', que cada nación sería ahora una democracia liberal, que los lazos formados únicamente por el comercio reemplazarían a la nacionalidad, que el orden global basado en reglas, un término tan usado, reemplazaría al interés nacional, y que viviríamos en un mundo sin fronteras donde todos se convertirían en ciudadanos del mundo", detalló.
"Esta fue una idea absurda que ignoró tanto la naturaleza humana como las lecciones de más de 5.000 años de historia humana registrada, y nos ha costado muy caro", sostuvo el secretario de Estado.
De forma igual, mencionó la política energética occidental de las últimas décadas.
"Para apaciguar un culto al cambio climático, nos hemos impuesto políticas energéticas que empobrecen a nuestra gente, mientras nuestros competidores explotan el carbón, el petróleo, el gas natural y cualquier otro recurso, no solo para impulsar sus economías, sino para usarlo como palanca contra la nuestra", dijo.


