Moscú lleva semanas sumergido bajo un grueso manto de nieve como no se recordaba en décadas. Según el observatorio meteorológico de la Universidad Estatal Lomonósov, el 20 de febrero de 2026 la acumulación de nieve en la capital rusa alcanzó los 80 centímetros, un registro nunca visto en 72 años de mediciones ininterrumpidas.
Hasta ahora, el máximo absoluto era de 77 centímetros, fijado el 26 de marzo de 2013, hace casi 13 años, recuerda el director científico del Centro Hidrometeorológico de Rusia, Román Vilfand.
Pero este invierno lo ha superado, después de un mes de enero también marcado por copiosas nevadas sin precedentes.
Además, este jueves Moscú ha sumado ya el quinto récord de febrero y el séptimo desde comienzos de año por la altura del manto nival, detalla el meteorólogo Mijaíl Leus, del centro Fobos.
La causa principal es el ciclón atlántico 'Walli', que ha descargado sobre la ciudad unas nevadas inusualmente intensas para mediados de febrero.
Mientras tanto, las redes locales hierven con imágenes de muros de nieve bordeando las calles, ventiscas que borran el horizonte, coches completamente sepultados y esculturas improvisadas.
Escenas similares llegan también desde la provincia de Moscú, igualmente golpeada por este raro episodio climático.

