El presidente de Ruanda, Paul Kagame, logró la suspensión indefinida de las sanciones que iba a imponerle Estados Unidos por violar el acuerdo de paz firmado en diciembre con la República Democrática del Congo (RDC) con intermediación del presidente Donald Trump, recoge The Wall Street Journal.
Según fuentes familiarizadas con el asunto, el mandatario ruandés llamó a fines de enero al senador republicano estadounidense Lindsey Graham* para solicitarle ayuda mientras los departamentos de Estado y del Tesoro de Estados Unidos preparaban un paquete de sanciones contra altos funcionarios de Ruanda y del grupo M23, argumentando que los acuerdos de Washington podían colapsar por completo.
Tras la comunicación, el senador, cercano a Trump, se contactó con la Casa Blanca y la oficina del vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, asegurando que Ruanda se había convertido en un "socio confiable" en materia de seguridad y, por lo tanto, que las sanciones en su contra podían ser contraproducentes para los esfuerzos de paz.
Además, Graham recordó que Ruanda había cumplido sus promesas de suministrar minerales críticos a Washington. Posteriormente, las autoridades estadounidenses suspendieron indefinidamente la imposición de sanciones contra el país africano, a pesar de las objeciones de funcionarios del Tesoro y el Departamento de Estado. Luego, la oficina del senador negó cualquier contacto con Vance.
A principios de diciembre del año pasado, Kagame y su homólogo de la República Democrática del Congo (RDC), Félix Tshisekedi, firmaron un acuerdo de paz en Washington D.C., en presencia de Trump, a través del cual se pretendía poner fin a un conflicto armado que se ha extendido por más de tres décadas. Sin embargo, días después, Tshisekedi acusó a Kigali de incumplir sus obligaciones en virtud del acuerdo de paz.
* Lindsey Graham está incluido en Rusia en la lista de terroristas y extremistas.


