Colombia ha exigido un cese al fuego, en medio de la escalada bélica en Oriente Medio, tras la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió con ataques de represalia contra el país hebreo y bases militares estadounidenses en la región.
"Colombia invoca el cese inmediato de las hostilidades y el respeto estricto al derecho internacional y al derecho internacional humanitario", reza un comunicado divulgado por la Cancillería de la nación suramericana, en el que condena categóricamente "el uso de la fuerza" y pide "la protección inmediata de la población civil".
En este contexto, exhorta a la comunidad internacional a "actuar con rapidez para evitar consecuencias devastadoras para la región y el mundo". "Colombia convoca al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a asumir con responsabilidad histórica su mandato primordial: preservar la paz y la seguridad internacional. La Organización de las Naciones Unidas no puede ser inferior a la gravedad de este momento. El silencio, la inacción o las respuestas tardías solo profundizan la tragedia", agrega el texto, en el que se enfatiza que "la guerra no puede ser el camino". Y concluye: "La paz no admite dilaciones".
