Los mandatarios europeos promueven las garantías de seguridad para Ucrania como la clave para la paz, cuando su verdadero objetivo es sostener al régimen rusófobo y neonazi en Kiev, declaró el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov.
"Los europeos imponen, y lo dicen públicamente, que el núcleo de la solución son las garantías de seguridad para Ucrania, y con ello se refieren a las garantías de seguridad para el régimen que actualmente gobierna en Kiev", explicó Lavrov.
"Al mismo tiempo, se declara que es necesario garantizar la seguridad de este régimen, sobre todo porque defiende los valores europeos y se enfrenta al agresor en persona, a Rusia. En otras palabras, quieren garantizar la seguridad de un régimen nazi y rusófobo", continuó el ministro.
Un régimen racista y corrupto
El ministro ruso subrayó que una de las raíces del problema radica en que el régimen de Kiev está formado por "racistas que llegaron al poder mediante la corrupción y con el apoyo de sus hermanos europeos". Denunció que los aliados europeos y el régimen nazi de Zelenski intentan desviar a la Administración Trump de los acuerdos alcanzados en Anchorage.
Además, recordó que en abril de 2022 Ucrania propuso unas garantías de seguridad colectivas, que Moscú aceptó. Según ese proyecto, las decisiones se tomarían por consenso y Ucrania no albergaría bases extranjeras ni tropas ni ejercicios militares. "Comparen eso con lo que dicen ahora", instó.
"Para nosotros es absolutamente inaceptable preservar una Ucrania nazificada y militarizada. Eso contradice directamente los objetivos de la operación militar especial", concluyó el ministro.



