Tras varios días de agresiones contra Irán y ataques de respuesta de la República Islámica, la Casa Blanca oficialmente hizo públicos cuatro objetivos de su operación militar: "destruir las capacidades de misiles de Irán; eliminar su capacidad naval; impedir que el país obtenga un arma nuclear; y garantizar que el régimen iraní no pueda seguir armando, financiando y dirigiendo ejércitos fuera de sus fronteras".
El propio Donald Trump, además de las tareas mencionadas, llamó a los iraníes a tomar el poder en sus propias manos. "Cuando terminemos, tomen el control de su gobierno. Será suyo para tomarlo. Probablemente esta sea su única oportunidad durante generaciones", declaró.
Al mismo tiempo, el mandatario estadounidense expresó el miércoles que cualquiera de los funcionarios que se perfilan como líderes de la República Islámica "acaban muertos".
¿Qué objetivos se están cumpliendo?
Estados Unidos e Israel continúan atacando el programa de misiles iraní y sus sistemas de defensa aérea.
"En menos de una semana, las dos fuerzas aéreas más poderosas del mundo tendrán el control total de los cielos iraníes. Irán no podrá hacer nada al respecto", afirmó este miércoles el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth.

El jefe del Comando Central de EE.UU. (Centcom), Brad Cooper, también informó que Washington hundió 17 buques iraníes. "En términos simples, estamos centrados en destruir todo lo que pueda dispararnos... También estamos hundiendo la Armada iraní, toda la Armada", declaró.
¿Con qué objetivos tienen problemas?
Sin embargo, con otros puntos anunciados por la Casa Blanca, Washington sigue enfrentando dificultades.
Irán está causando daños significativos a instalaciones estadounidenses en la región y ha atacado objetivos militares de EE.UU. prácticamente en todo Oriente Medio, incluidos Catar, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Kuwait, Arabia Saudita e Irak.
Los aliados regionales de Irán, como Hezbolá, también se han sumado al conflicto y están lanzando ataques contra Israel.

Tampoco está claro si Washington y Tel Aviv lograron inutilizar las instalaciones nucleares iraníes. Antes de los ataques, Bloomberg informó que las autoridades del país persa habían reforzado sus instalaciones en Isfahán, Fordo y Natanz ante posibles bombardeos aéreos.
A pesar de que Trump ha afirmado en repetidas ocasiones que el programa nuclear de Irán fue destruido durante los ataques de junio del año pasado, varios medios, citando datos de inteligencia, han desmentido que el programa haya sido eliminado.
Irán aún cuenta con reservas de uranio enriquecido que pudo haber trasladado fuera de esas instalaciones.
Riesgos ocultos para EE.UU.
A pesar de las declaraciones de Trump sobre su disposición a continuar la campaña durante cuatro o cinco semanas, una guerra prolongada podría socavar los planes de la Casa Blanca, considera Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Instituto Quincy para la Gobernanza Responsable (EE.UU.).
"La capacidad de Trump para continuar con esto y declarar la victoria será muy limitada. Ya no cuenta con el apoyo del público estadounidense. Aproximadamente una quinta parte del país respalda esta operación. Y el asesinato de Jameneí no le dio un impulso en las encuestas", indicó el analisla a Bloomberg.

"El cálculo iraní es que si logran resistir a Trump durante un par de semanas, ocurrirá lo mismo que pasó con los hutíes. Los hutíes respondieron, y finalmente Trump dio un paso hacia atrás, declaró la victoria y nunca más volvió a hablar de Yemen", añadió.
Sin embargo, la prolongación del conflicto también complica este escenario, teniendo en cuenta las próximas elecciones legislativas en EE.UU.
"Recuerden que en noviembre se celebran elecciones legislativas. La situación pinta muy mal para los republicanos. Hasta ahora han apoyado completamente a Trump porque él controla el partido. Pero si los demócratas toman el Senado y la Cámara de Representantes, se abriría un escenario de juicio político. Es algo de lo que los republicanos ya hablan en privado. Y esta guerra, especialmente si no sale bien, pese a eliminar al líder supremo [de Irán], no garantiza que vaya a resultar particularmente favorable para Estados Unidos", concluyó.
En este contexto, Politico informó que la administración estadounidense no ha logrado justificar de manera convincente el ataque. Según la publicación, altos funcionarios de la Casa Blanca se limitan a repetir que esta guerra no es similar a la de Irak ni un conflicto "eterno", pero esa narrativa es cuestionada debido a los numerosos comentarios del propio Trump que generan confusión entre los periodistas.
La agresión contra la República Islámica inició además en un momento en que los republicanos del ala MAGA instaban a los líderes a centrarse en los problemas internos de EE.UU. El propio movimiento se basa en gran medida en el escepticismo hacia el intervencionismo extranjero. Destacados comentaristas conservadores y aliados de Trump, incluidos Tucker Carlson, Megyn Kelly y Matt Walsh, han criticado el ataque a Irán y a la Administración por no explicar su razonamiento para la guerra.
MINUTO A MINUTO: EE.UU. anuncia ataques de mayor profundidad en Irán mientras sus represalias golpean objetivos en Oriente Medio




