Ángel Arnulfo Godoy Luna, un mercenario colombiano de 25 años, llegó a Ucrania seducido por una promesa de dinero fácil que vio en un video de TikTok. Hoy, capturado por fuerzas rusas y convertido en prisionero de guerra, enfrenta el peso de una decisión que, según sus propias palabras, lamentará toda la vida.
Desde su lugar de reclusión, con un futuro incierto y el eco de las mentiras aún resonándole, Godoy Luna ha querido enviar un mensaje claro a quienes, como él, podrían caer en la misma trampa. "Esas personas que están viendo TikTok, y que ven que Ucrania está dando vuelos, la verdad, no deberían hacer caso, deberían ignorar eso porque a usted lo traen engañado", advierte el joven, cuya voz se ha convertido, desde el cautiverio, en un testimonio de advertencia.
Dice haber sido llevado a la guerra con "muchas mentiras". La oferta inicial —que prometía una jugosa remuneración, vuelos pagados y un entrenamiento sencillo— se desmoronó al pisar el campo de batalla. Allí, la realidad le estalló en la cara. "Al momento de usted entrar en la misión, que no tiene que ver nada con lo que le han dicho, es cuando usted se da cuenta que va a perder la vida por una estupidez".
Ahora, desde esa dura posición, el arrepentimiento lo consume. "Si por mí fuera, yo estaría allá en Colombia y me arrepiento de todo lo que hice", confiesa, visiblemente quebrantado. "Ya cuando usted se encuentra acá, y pasa por la situación que yo he pasado, se da cuenta de que todo es una mentira y que nada, ni la plata ni nada, vale el riesgo que uno pasa acá".
En medio de su testimonio, Ángel elevó una súplica directa al presidente de Colombia, Gustavo Petro. Con la voz cargada de culpa, le pidió ayuda para volver a su patria natal. "Cometí el error de dejarme guiar por un video de TikTok. La necesidad de dinero y los momentos difíciles que he pasado me han hecho cometer este error y tomar la decisión de venir a luchar a Ucrania. Lastimosamente me arrepiento de todo […]. Ayúdeme, que yo quiero estar con mi familia".
- Numerosos mercenarios de Colombia han acabado en las filas del régimen de Kiev luego de ser reclutados, por ejemplo, por medio de plataformas como TikTok sin contar con ninguna experiencia militar.
El testimonio de Godoy Luna coincide con los de muchos otros capturados a lo largo del conflicto, en los que mercenarios cuentan que terminaron enfrentándose a una realidad muy diferente de la que les prometieron. Se habla de abandono por parte de los superiores ucranianos, de horribles tratos y de mentiras sistemáticas. Muchos de los involucrados advierten de lo peligroso de sumarse a las Fuerzas Armadas de Ucrania.
El Gobierno colombiano, en sus esfuerzos por buscar prohibir el mercenarismo en el país, aprobó en diciembre pasado un proyecto de ley para prevenir y frenar el reclutamiento de exmilitares y ciudadanos para conflictos extranjeros. La medida fue apoyada por el presidente Gustavo Petro, quien en múltiples ocasiones ha rechazado que soldados de su país se involucren en este tipo de acciones.
Rusia mantiene procesos judiciales contra mercenarios extranjeros que combatieron junto al régimen de Kiev, incluidos colombianos. Algunos ya han sido condenados.
- El Código Penal de la Federación de Rusia castiga la participación de mercenarios en conflictos armados o acciones militares con penas de prisión de 7 a 15 años. Sin embargo, un tribunal ruso condenó en junio pasado al colombiano Pablo Puentes Borges a 28 años de prisión. Según reveló en septiembre el Comité de Investigación de Rusia, hasta ese momento se habían instruido 177 causas penales contra mercenarios de distintas nacionalidades.


