El Departamento de Guerra de Estados Unidos ha desplegado al 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines (MEU, por sus siglas en inglés), una fuerza de reacción rápida de unos 2.200 infantes de Marina a bordo del buque de asalto anfibio USS Tripoli, que llegará desde Japón a Oriente Medio en poco más de una semana, informa The Wall Street Journal.
Equipadas con infantería, blindados, artillería, helicópteros, convertiplanos MV‑22 y cazas F‑35B, las MEU operan desde buques como base móvil y están especializadas en incursiones por mar y aire.
Según exmandos y funcionarios citados el medio, la unidad ofrece al presidente de EE.UU. la opción de apoderarse de islas estratégicas frente a la costa sur de Irán para usarlas como baza de presión contra la nación persa o como una base de operaciones avanzada contra posibles ataques en el estrecho de Ormuz, bloqueado de facto por fuerzas iraníes.
El estrecho de Ormuz, la verdadera 'arma' de Irán
Entre los objetivos potenciales se menciona la isla de Jarg, principal centro de exportación de crudo iraní, por donde pasa la mayor parte del petróleo del país. El exjefe del Comando Central de EE.UU. (CENTCOM), general retirado Frank McKenzie, planteó que, en lugar de destruir la infraestructura petrolera —con daños "irreversibles" para la economía local y la mundial—, los marines podrían tomar ese enclave insular y convertirlo en moneda de cambio para la reapertura del estrecho.
Todo sobre la isla de Jarg, en este artículo
Los analistas también señalan otras islas que alojan buques, misiles y otras capacidades. Un desembarco podría hacerse desde el mar con lanchas de asalto o principalmente por aire, usando F‑35B y helicópteros capaces de posarse sin pista, lanzados desde el Tripoli o desde bases de países del golfo si estos lo autorizan.
Situar Marines fuera del territorio continental de Irán, sería visto por algunos estrategas como un resquicio para que Trump pueda seguir aferrado a su promesa de no poner 'botas sobre el terreno', al tiempo que intenta romper el bloqueo de Teherán sobre una de las rutas energéticas más críticas del planeta.
Irán advierte contra los ataques a su isla petrolera y Trump admite su sorpresa por las represalias de Teherán: MINUTO A MINUTO


