El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó la decisión de la Policía de Israel de impedir la entrada a la basílica del Santo Sepulcro en Jerusalén al patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, y al custodio de Tierra Santa, el reverendo padre Francesco Ielpo, cuando se dirigían a celebrar la misa del Domingo de Ramos.
"Expreso mi pleno apoyo al patriarca latino de Jerusalén y a los cristianos de Tierra Santa, a quienes se les ha impedido celebrar la misa de Ramos en el Santo Sepulcro", escribió el mandatario en su cuenta de X. "Condeno esta decisión de la Policía israelí, que se suma a la preocupante multiplicación de las violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén", manifestó.
En la misma línea, insistió en que el libre ejercicio del culto en Jerusalén debe garantizarse para todas las religiones.
Previamente, el Patriarcado Latino de Jerusalén y la Custodia de Tierra Santa comunicaron que ambos fueron detenidos mientras avanzaban en privado y "sin ninguna característica de procesión o acto ceremonial", y que "por primera vez en siglos", se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro.
