El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, anunció el domingo que ha dado instrucciones para ampliar aún más lo que llamó "la franja de seguridad existente" en el Líbano.
De acuerdo con el jefe del Gobierno israelí, esta medida se tomará con el fin de "frustrar definitivamente la amenaza de infiltración" y "alejar el fuego de misiles" de la frontera del país hebreo. "Hezbolá todavía tiene cierta capacidad de lanzar cohetes contra nosotros. Y lo que debatí hoy aquí con los comandantes son las formas de eliminar también esa amenaza", declaró.
En el marco de la agresión de EE.UU. contra Irán, Israel también empezó a lanzar a principios de marzo ataques contra objetivos en el Líbano, argumentando que es necesario para aniquilar el movimiento libanés Hezbolá.
Como resultado de los continuos bombardeos israelíes contra el país árabe, el número de personas muertas ha ascendido a 1.189, mientras que más de 3.400 han resultado heridas, según el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública libanés.
El sábado, un bombardeo israelí contra el sur del Líbano causó la muerte de tres periodistas de los canales Al Manar TV y Al Mayadeen —Fatima Fatouni, Muhammad Fatouni y Ali Shuaib. Según medios, el vehículo que transportaba a los periodistas fue impactado directamente por las fuerzas israelíes. El Ejército del país hebreo expresó satisfacción por la muerte de Ali Shuaib. "Eliminado: durante años, Ali Hassan Shaib operó como terrorista de la Fuerza Radwan de Hezbolá bajo la fachada de periodista. Resulta que el 'chaleco de prensa' era solo una tapadera para el terrorismo", sostuvieron, sin prestar pruebas.
Nueva espiral de escalada: EE.UU. e Irán al borde de combates terrestres, MINUTO A MINUTO


