El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha reaccionado a la dura advertencia que el presidente de EE.UU., Donald Trump, hizo ayer a Irán, en la que exigió que abriera el estrecho de Ormuz o se enfrentaría al "infierno".
"Hemos visto esas declaraciones y preferimos no comentarlas. Reconocemos que las tensiones en la región están aumentando y siguen aumentando. De hecho, toda la región está en llamas", dijo Peskov.
"Todas estas son consecuencias muy peligrosas y negativas de la agresión desatada contra Irán. El alcance geográfico de este conflicto se ha expandido. Y ahora todos somos conscientes de las consecuencias que estamos sufriendo, incluidas consecuencias muy negativas para la economía global. De hecho, desde el principio, incluso antes de que comenzaran los combates, advertimos que tales consecuencias eran inevitables", concluyó el vocero.

