El político húngaro Péter Magyar, que encabeza el partido Tisza, declaró la victoria en las elecciones parlamentarias, donde su facción aventajó al partido gobernante Fidesz, liderado por el primer ministro Viktor Orbán.
En un discurso ante simpatizantes, Magyar manifestó que recibió el "mandato" para construir un país "que funcione y sea humano" y afirmó que su formación no solo ganó las elecciones, sino que, según dijo, todo apunta a que obtendrá una mayoría de dos tercios en el nuevo Parlamento.
"Lo hemos logrado. Tisza y Hungría han ganado estas elecciones", aseveró.
Además, expresó que Budapest será un socio fuerte de la Unión Europea y la OTAN. "Cada húngaro siente en su corazón que esta es una victoria maravillosa y compartida. Victoria, porque nuestra patria ha decidido y quiere volver a vivir. Quiere volver a ser un país europeo", enfatizó Magyar.
El domingo, los húngaros acudieron a las urnas, en medio de una fuerte polémica generada por las acusaciones de injerencia externa contra Orbán. El resultado de este enfrentamiento se considera clave para definir la orientación futura del país.
Reaccionando a la publicación de los primeros resultados de las legislativas, Viktor Orbán se dirigió a sus simpatizantes, reconociendo la derrota. "El resultado de las elecciones, aunque aún no es definitivo, es comprensible y claro. Para nosotros, este resultado es doloroso, pero está claro que no se nos ha concedido la responsabilidad ni la oportunidad de gobernar", afirmó el líder húngaro, añadiendo que había felicitado al partido ganador, Tisza.
Los comicios han sido seguidos de cerca en todo el mundo, debido a la postura independiente de Budapest sobre el conflicto ruso-ucraniano, entre otros asuntos internacionales, lo que se traduce en constantes roces y choques del Gobierno de Orbán con Bruselas y Kiev.
Posturas diferentes
Las posiciones de Orbán y Magyar difieren radicalmente en muchos temas. Por ejemplo, Orbán es partidario de poner fin al conflicto ucraniano y apoya las negociaciones de paz, mientras que el líder de la oposición comparte la postura de la Unión Europea sobre la necesidad de continuar las acciones militares con el apoyo bélico a Kiev.
Orbán lleva en el poder desde 2010. Su partido, el Fidesz, y sus socios demócratas cristianos ocupaban hasta ahora 135 de los 199 escaños de la Asamblea Nacional. Es conocido por su conservadurismo, lo que ha provocado choques con la UE por su negativa a aceptar solicitantes de asilo no europeos y por la prohibición de la propaganda LGBT*.
También se le asocia con un programa de nacionalismo económico denominado 'Orbanomics' y con sus críticas al apoyo financiero y militar de la UE a Ucrania. Así, Orbán bloqueó varias rondas de sanciones contra Rusia y solo cedió tras obtener exenciones que permitieron a Hungría seguir comprando energía rusa. Además, Budapest vetó un paquete de préstamos de la UE por 90.000 millones de euros, financiado con deuda, para Kiev.
Por su parte, Péter Magyar, exmiembro del partido gobernante húngaro, renunció a la formación en 2024 y se incorporó a Tisza, un partido que había permanecido en la marginalidad desde su fundación cuatro años antes. En ese período, Magyar estuvo involucrado en dos procesos judiciales. En uno de ellos, declaró sobre presunta corrupción en el Gobierno de Orbán; en el otro, fue acusado de violencia doméstica por su exesposa, la exministra de Justicia Judit Varga.
Ese mismo año, Magyar —a quien Budapest ha denunciado en repetidas ocasiones de recibir apoyo financiero de algunas capitales de la Unión Europea y del régimen de Kiev— fue elegido al Parlamento Europeo, junto con otros seis eurodiputados de Tisza.
*El movimiento internacional LGBT está calificado como organización extremista en el territorio de Rusia y prohibido en el país.



