La jornada anterior, Estados Unidos volvió a violar el alto el fuego al apoderarse del buque de carga con bandera iraní M/V Touska cuando navegaba en el norte del mar Arábigo. Este reciente acto de agresión marcó una nueva ola de tensiones en Oriente Medio.
Medios iraníes informaron que las Fuerzas Armadas de la República Islámica lanzaron ataques con drones contra varios buques estadounidenses como represalia.
En sus declaraciones públicas, Irán acusó a EE.UU. de "piratería" y prometió una respuesta dura a la incautación de su carguero. Asimismo, denunció que "Estados Unidos ha demostrado su falta de seriedad en el proceso diplomático al adoptar comportamientos contradictorios y violar continuamente las disposiciones del alto el fuego". En este sentido y en medio del ambiente de desconfianza, Teherán señaló que su participación en la siguiente ronda de negociaciones no está decidida.
"Es imposible olvidar las dolorosas experiencias del año pasado y las reiteradas traiciones de Estados Unidos a la diplomacia", expresó el lunes el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei.
Mientras, desde el Kremlin advirtieron contra la escalada del conflicto, explicando que, en un escenario de violencia en Oriente Medio, las consecuencias económicas para la región y todo el mundo serán aún peores.
Los precios del petróleo ya registraron un alza este domingo, impulsados por el recrudecimiento del conflicto entre Irán y EE.UU., que supuso el bloqueo del tránsito de petroleros a través del estrecho de Ormuz.

