Tras una serie de crisis en los últimos años, incluido el encarecimiento de combustibles, los miembros de la Unión Europea disponen de muy pocos recursos fiscales para hacer frente a los problemas actuales, informa The Financial Times.
La guerra estadounidense-israelí contra Irán, lanzada casi dos meses atrás, conllevó el bloqueo del estrecho de Ormuz, una importante ruta marítima para el tránsito de hidrocarburos. Las restricciones han causado el déficit y el aumento de los precios de gas y petróleo, cuyas importaciones son esenciales para la economía de los países europeos.
Esta crisis ya es la tercera en seis años para la economía comunitaria tras la pandemia de covid-19 y la crisis energética causada por el rechazo gradual de los suministros rusos por el conflicto ucraniano.
Los líderes de la UE acudirán este jueves a una cumbre informal en Chipre para la cual se han planteado varias iniciativas como modificaciones en la tributación de la electricidad, el reabastecimiento conjunto de las instalaciones de almacenamiento de gas, las reservas obligatorias de combustible para aviones y la posibilidad de redistribuir el combustible entre los países miembros.
Tales propuestas, según el medio, apuntan a convencer a los líderes que coordinen sus acciones con el fin de evitar que la crisis energética se convierta en una fiscal.


