Un pasajero de un avión Sukhoi Superjet 100 de la aerolínea rusa Red Wings provocó una inundación a bordo, lo que obligó a la aeronave a regresar a Moscú, desde donde había despegado poco antes con destino a Batumi (Georgia), informa este miércoles el portal Baza.
El viajero rompió la llave del grifo al girarla con demasiada fuerza mientras se lavaba las manos. El agua inundó rápidamente el área de servicio situada en la cola del avión. Las auxiliares de vuelo lograron cerrar el agua y la tripulación decidió regresar al aeropuerto de partida.
Tras el aterrizaje no previsto, los daños fueron reparados. Según estimaciones preliminares, el perjuicio asciende a un millón de rublos (más de 13.600 dólares).
