El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por su sigla en inglés), John Ratcliffe, se reunió este jueves con autoridades del Gobierno cubano, informó la Presidencia de Cuba.
En el encuentro, que se dio con miembros del Ministerio del Interior, la parte cubana aportó elementos que "permitieron demostrar categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU., ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo".
Por lo tanto, "se evidenció que la isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas", como ha denunciado la Administración estadounidense de Donald Trump en algunas ocasiones.
El Ejecutivo cubano reiteró su "condena de manera inequívoca al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones", al mismo tiempo que enfatizó que "nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra EE.UU. ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación".
En la reunión, que se dio "a partir de la solicitud" de Washington, se determinó que ambos países están dispuestos a "desarrollar la cooperación bilateral" para garantizar la seguridad tanto cubana como estadounidense.
Platicaron "en un contexto caracterizado por la complejidad de las relaciones bilaterales", dos días después que Trump afirmara que el país caribeño "está pidiendo ayuda" y que él está dispuesto a hablar.
Amenaza de EE.UU. a Cuba
- El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según Washington, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y de China.
- Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
- El pasado 7 de marzo, Trump anunció que "un gran cambio pronto llegará a Cuba", añadiendo que está llegando "al final del camino".
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales por parte de la Casa Blanca.