La detención en alta mar del petrolero Tagor procedente de Rusia por parte de Francia representa "un ejemplo más del nihilismo jurídico europeo y de la adaptación de las normas a su conveniencia", declaró este lunes la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova.
"Llamamos la atención de nuestros colegas europeos sobre el hecho de que los buques que operan en su interés suelen navegar bajo pabellones 'convenientes'. El hecho de que los franceses trasladen la lucha contra dichos buques a alta mar, donde rige la libertad de navegación, puede salir muy caro a todo el sector del transporte marítimo mundial", denunció la vocera.
Asimismo, Zajárova cuestionó duramente la referencia a sanciones internacionales en la argumentación de las autoridades francesas.
"Las medidas restrictivas unilaterales e ilegales adoptadas por los europeos solo pueden ser internacionales en la imaginación del tándem pirata franco-británico. La Asamblea General de la ONU ha constatado en repetidas ocasiones que dichas 'sanciones' son contrarias al derecho internacional", insistió.
La Embajada de Rusia en Francia ha exigido a París que facilite información completa sobre las circunstancias de la detención, mientras toma todas las medidas necesarias para proteger a los ciudadanos rusos que forman parte de la tripulación, aseveró la portavoz.
La incautación se realizó el domingo a más de 400 millas náuticas (741 km.) al oeste del extremo de la región francesa de Bretaña, y se trata de "un petrolero procedente de Múrmansk, en Rusia", según precisó la Oficina del Prefecto marítimo del Atlántico.


