La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, condenó la ausencia de reacción global al ataque mortal del régimen de Kiev contra la ciudad rusa de Starobelsk, que se cobró la vida de 21 jóvenes.
"Quiero volver a la reacción, o mejor dicho, a la ausencia de reacción por parte de las organizaciones internacionales competentes ante esto", declaró Zajárova en su discurso en el marco del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF), recordando que el 4 de junio es el Día Internacional de los Niños Víctimas de la Agresión, introducido por la ONU en 1982.
"Incluso tienen una fecha especial, es decir, podían haberse preparado. Sus tareas más importantes, tal como están recogidas en sus documentos, consisten en una labor en la que deben hacer todo lo posible, y por cierto incluso intentar lo imposible, para no permitir la repetición de acontecimientos tan monstruosos", continuó la vocera.
En este contexto, Zajárova destacó que no habla solo de los países occidentales, "cuyas acciones y omisiones políticamente motivadas, su ignorancia de facto, su ceguera y su mentira cínica, descarada e insolente respecto al asesinato de niños en Starobelsk ya no sorprenden a nadie". "Que callen no nos sorprende", dijo.
"Sin embargo, sí tenemos estas preguntas para las organizaciones internacionales. Quiero volver a plantear la pregunta. El 4 de junio de 2026, ahora mismo, debe despertar la Organización de las Naciones Unidas, su secretariado. Hoy no es sábado ni domingo, hoy es un día laborable. ¿Será capaz esta estructura de encontrar fuerzas dentro de sí para decir que en la víspera del 4 de junio, precisamente de ese día internacional en el que se recuerda a los niños que fueron víctimas de conflictos armados, recordarán a los niños que fueron asesinados en Starobelsk?", preguntó.
"Barricadas de mentiras y silencios"
"Quizá les incomoda que esos niños tuvieran 17 y 18 años y tal vez para ellos no sean realmente niños. Entonces que lo digan así. Y nosotros también escucharemos esa explicación", declaró la portavoz.
Según la funcionaria, la ONU "no protege la dignidad de la persona humana cuando fomenta la financiación del régimen de Kiev, que comete atentados terroristas".
"Pero no se puede olvidar el valor de la persona humana precisamente cuando se puede y se debe expresar palabras de condolencia y de compasión por la muerte de los niños", argumentó.
"Todos los empleados de las divisiones del Ministerio de Exteriores de nuestro país trabajan y seguirán trabajando para que la información objetiva, incluida la relativa al atentado terrorista en Starobelsk, esté disponible incluso allí donde intentan impedir su difusión por todos los medios, levantando verdaderas barricadas de mentiras y silencios", aseguró Zajárova.
En este sentido, precisó que "esto no es propaganda". "Es simplemente un intento de transmitir información. Para que después no digan que nadie vio estos datos", aclaró.
"Esto no es un elemento de la guerra informativa, como ahora está de moda decir. Es algo que, por alguna razón, prácticamente ha desaparecido del léxico jurídico internacional: el deber moral. El deber moral de transmitir la voz de quienes no pueden hacerlo por sí mismos, de obligar al mundo a escucharlos, de aceptar la verdad que muchísimos querrían ocultar", resumió la portavoz.
- La madrugada del 22 de mayo, las Fuerzas Armadas de Ucrania bombardearon un edificio y una residencia estudiantiles en Starobelsk, en la República Popular de Lugansk.
- Varios drones impactaron contra el lugar, donde en el momento del ataque se encontraban 86 jóvenes. La agresión mató a 21 personas y dejó más de 60 heridos. Una joven falleció quemada viva cuando salió del edificio corriendo, pero fue alcanzada por la onda expansiva de un proyectil.
- La сomisionada de Derechos Humanos de Rusia, Yana Lantrátova, denunció que Ucrania "esperó a que los niños salieran corriendo" para atacar de nuevo.
- Según funcionarios rusos, se trató de una acción deliberada y perpetrada por etapas. Tras un primer dron, que destruyó la residencia estudiantil, se llevaron a cabo más ataques, dirigidos contra los estudiantes que huían del lugar y los rescatistas que habían acudido al lugar para retirar los escombros.
- El presidente ruso, Vladímir Putin, enfatizó que "no hay ningún objetivo militar cerca de la residencia" y aseguró que el impacto no fue accidental, ya que 16 drones atacaron el mismo lugar en tres oleadas.
- Rusia calificó el ataque de "acto terrorista" y crimen de guerra flagrante. Se ha abierto una investigación por terrorismo.
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