Mientras las aldeas libanesas sigan siendo bombardeadas y su gente asesinada, Israel no estará a salvo, afirmó este jueves el secretario general de Hezbolá, Naim Qassem, en un comunicado, en el que también señaló que fijar el desarme de la agrupación como objetivo central "significa eliminar la fuerza del Líbano".
Sostuvo que no se han comprometido con nadie a no resistir la agresión ni a dejar de responder, y que mientras la ofensiva continúe, la enfrentarán con toda la fuerza que dispongan. Sus declaraciones surgen después de que el Departamento de Estado de EE.UU. anunciara que la cuarta reunión trilateral de alto nivel entre representantes de Israel y el Líbano derivó este miércoles en un acuerdo para aplicar un alto el fuego.
Advertencia a Israel
Qassem describió las negociaciones como "absurdas, humillantes y vergonzosas", y señaló que son rechazadas "en su totalidad" por amplios sectores del pueblo libanés. Añadió que exigir el desarme de Hezbolá como condición previa es "una amenaza existencial" y un anuncio para desestabilizar el país.
En su mensaje aseveró que, mientras sigan bombardeando y derribando sus aldeas y sigan asesinando a su gente, "los asentamientos [israelíes] no estarán seguros", advirtiendo que enfrentarán a los "invasores" hasta expulsarlos de su tierra y detener su agresión.
El dirigente subrayó que el grupo chiita solo llegaría a un acuerdo si se pone fin a los ataques, si las fuerzas del país hebreo dejan de matar con libertad en el Líbano, si se alcanza un alto el fuego "total" y si Israel se retira del territorio libanés sin hacer distinciones entre el sur y el resto del país. Finalmente, hizo un llamado a los responsables para que "pongan fin a esta farsa y esta afrenta que se hace llamar 'negociaciones directas'".


