Zelle vs. PIX, la batalla detrás de la arremetida de Trump contra Brasil

La designación como organizaciones terroristas de dos grupos criminales brasileños parece tener grandes implicaciones para el sistema financiero del país.

Este viernes entra en vigor la designación como organizaciones terroristas de los grupos criminales brasileños Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC) por parte de EE.UU.

La medida tiene múltiples implicaciones, como el drástico aumento de la presión sobre el sistema financiero de Brasil y el temor de que bancos y plataformas de pago, como Pix, queden expuestos a severas sanciones internacionales si son acusadas de coadyuvar al movimiento de dinero de esas facciones criminales.

También persiste el temor de que la nueva designación sirva como excusa para la asunción de atribuciones extraterritoriales, incluida la intervención militar extranjera en territorio brasileño.

Detrás persiste una pugna por mantener la preeminencia de organizaciones estadounidenses en el sistema financiero de Brasil. Pix, el sistema de pagos público brasileño, ya ha sido señalado por Visa y Mastercad. Mientras que Zelle, un sistema análogo estadounidense, también parece tener la vista puesta en el mercado brasileño.

Dos nuevos grupos terroristas

El Departamento de Estado de EE.UU. anunció el pasado día 28 de mayo la designación como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO, por sus siglas en ingles) de CV y PCC a través de una orden ejecutiva del presidente de EE.UU., Donald Trump.

El Gobierno brasileño llevaba meses intentando evitar esa designación al considerar que podría suponer un riesgo para la soberanía y abrir el camino a una acción militar en su territorio y a sanciones en los terrenos económico y financiero.

Bajo la justificación de combatir el 'narcoterrorismo', Washington ha expandido su acción política exterior en América Latina. Así, ha bombardeado embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, fuera de la jurisdicción estadounidense, e invadió territorio venezolano deponiendo y secuestrando al entonces presidente Nicolás Maduro.

Se teme que la misma argumentación sea utilizada para llevar a cabo acciones similares en territorio brasileño, toda vez que el país es nombrado reiteradamente por la administración Trump como una de las naciones que no coopera con EE.UU.

Brasil rechaza la jurisdicción extraterritorial

Brasil siempre ha expresado un absoluto rechazo hacia las atribuciones extraterritoriales de EE.UU. Incluso el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil ya dictaminó que la legislación y las sanciones estadounidenses no son válidas en territorio brasileño.

Uno de los momentos más evidentes de ese rechazo frontal fue cuando Washington intentó utilizar la ley Magnitsky, un marco legal internacional originado en EE.UU., para imponer restricciones a jueces brasileños, como el reputado Alexandre de Moraes y el STF suspendió los efectos de esa legislación.

Los enfrentamientos por la jurisdicción han dado lugar a presiones comerciales, con EE.UU. elevando aranceles o intentando dictar las condiciones comerciales a los miembros del bloque BRICS.

El sistema financiero en el punto de mira

El sistema financiero de Brasil lleva meses en el punto de mira de las autoridades de EE.UU. De hecho, la Oficina del Representante Comercial (USTR, por sus siglas en inglés) mantiene abierta desde 2025 una investigación formal contra el país sudamericano que incluye al sistema de pagos instantáneos PIX.

PIX, desarrollado y operado por el Banco Central de Brasil, fue lanzado en 2020 y se ha convertido en el medio de pago más utilizado en el país, donde alcanza a la gran mayoría de la población adulta y su uso en las transacciones de comercio electrónico supera incluso al de las tarjetas de crédito.

De hecho, fueron empresas estadounidenses del sector de los pagos electrónicos quienes presentaron alegaciones, entre ellas Visa y Mastercard, que argumentan que PIX altera las condiciones del mercado por ser administrado por una entidad estatal y ofrecer transferencias gratuitas para personas físicas y con costos reducidos para comerciantes.

Se estima que tras la irrupción de Pix en el mercado, entre 2021 y 2024 Visa y Mastercard perdieron cerca de 12.000 millones de reales brasileños (más de 2.300 millones de dólares), debido a las comisiones mucho más bajas de Pix.

El USTR está llevando a cabo un conjunto más amplio de revisiones comerciales contra las políticas brasileñas. Si determina que se implementan prácticas discriminatorias puede aplicar sanciones como aranceles adicionales.

"El Pix es nuestro. Es de Brasil y del pueblo brasileño", escribió presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva en sus redes para defender la plataforma, que ya supera los 170 millones de usuarios y que se calcula que en los tres primeros años desde su implementación logró elingreso al sistema financiero formal de más de 70 millones de brasileños.

Crecen las sospechas

Desde el inicio del enfrentamiento se han acumulado las sospechas de que Trump pretende acabar con el principal competidor de Visa y Mastercard en Brasil, alegando que se está perjudicando injustamente a las empresas estadounidenses.

Ahora también se apunta a cierta complicidad interna, debido a los estrechos vínculos de los dos hijos del expresidente Jair Bolsonaro, el senador Flávio Bolsonaro y el autoexiliado exdiputado federal Eduardo Bolsonaro, con la administración Trump.

De hecho, esta misma semana Eduardo Bolsonaro sugirió reemplazar Pix por Zelle, un sistema análogo de pagos instantáneos controlado por un consorcio de bancos estadounidenses, continuando con la agenda proestadounidense que lleva años desarrollando la familia Bolsonaro.

Sin embargo, existen diferencias cruciales entre las dos plataformas. Pix fue es un sistema público que garantiza el acceso universal y transacciones gratuitas, mientras que Zelle fue creado por entidades financieras estadounidenses, como JPMorgan, Bank of America y Wells Fargo, y es un servicio privado. 

Diversos expertos señalan que se correría el riesgo de poner en manos privadas extranjeras información estratégica sobre la población, además de fomentar la dependencia de infraestructuras extrajeras, una forma de renuncia a parte de la soberanía, en un momento en el que el país ya ocupa un lejano puesto 48 en el Índice de Soberanía Digital.

Voces ilustradas alertan que "la pelea va mucho más allá de las comisiones". "Cuando el pago es A2A (cuenta a cuenta) la tarjeta deja de ser el centro: control de datos, autenticación, tokenización, servicios conexos (seguros)", analiza el doctor en Relaciones Internacionales Esteban Artics.

Ampliando el Pix

A pesar de la tormenta, Brasil se encuentra impulsando el 'Pix International', una herramienta que va en consonancia con el debate que se desarrolla en el seno del bloque BRICS sobre el objetivo de reducir la hegemonía del dólar en las transacciones globales.

En este escenario quedan muchas incógnitas por despejar: cuál será la decisión final que tome la USTR, cuál será la respuesta de Lula si llega una sanción y qué sucederá en las elecciones de octubre cuando la familia Bolsonaro aspira de nuevo a ocupar la Presidencia del país.