La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de EE.UU. (NTSB, por sus siglas en inglés) reveló los resultados preliminares de la investigación sobre un incidente ocurrido el 3 de mayo, cuando un avión de United Airlines que llegaba desde Venecia rozó un poste de iluminación mientras aterrizaba en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty. La aeronave pasó a apenas unos 4,5 metros sobre la autopista New Jersey Turnpike y estuvo cerca de impactar un camión que circulaba por la zona, reportó el jueves ABC News.
Según el informe, el vuelo 169 de United no impactó contra el vehículo, como se creyó inicialmente, sino contra el poste. Sin embargo, fragmentos del objeto alcanzaron al camión de reparto, provocando daños y heridas leves a su conductor, identificado como Warren Boardley, quien sufrió cortes por vidrios en uno de sus brazos.
La investigación indicó que la tripulación enfrentó condiciones complejas durante la aproximación. Los controladores aéreos cambiaron en varias ocasiones la pista asignada para el aterrizaje y el capitán pilotaba manualmente el Boeing 767, sin utilizar el piloto automático. Además, se registraban ráfagas de viento cercanas a los 55 kilómetros por hora.
De acuerdo con la NTSB, el primer oficial advirtió en dos oportunidades que la aeronave volaba por debajo de la velocidad adecuada y demasiado bajo. Aunque se realizaron correcciones, el avión volvió a perder velocidad durante los segundos finales de la maniobra.
Los tres pilotos presentes en la cabina declararon haber sentido un fuerte golpe instantes antes de tocar tierra. Tras completar el aterrizaje y llegar a la puerta de embarque, el capitán inspeccionó la aeronave y descubrió daños en la estructura.
El Boeing 767, con 24 años de servicio, permanece fuera de operaciones desde el incidente. United Airlines informó que ninguno de los pasajeros ni miembros de la tripulación resultó herido y la NTSB continúa investigando las causas del hecho.