Lavrov: "No en vano llaman a Ursula von der Leyen 'fúhrer'"

"Resultará que los valores europeos, entre otras cosas, incluyen la derrota total en derechos de los rusos", afirmó el canciller ruso.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó este lunes que a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, "la llaman 'fúhrer'", y vinculó esa calificación con la deriva nazi del régimen de Kiev respecto al idioma ruso.

Tras reunirse en Minsk con el presidente de Bielorrusia, Alexánder Lukashenko, Lavrov sostuvo que el nazismo ucraniano "no se apartará de su rumbo de destruir la lengua rusa". Añadió que Kiev quiso subrayar eso "precisamente" en el período de inicio de negociaciones con la Unión Europea. "Esto encaja plenamente en la visión de la situación de quienes dirigen la Unión Europea desde Bruselas", afirmó.

En ese contexto, el jefe de la diplomacia rusa recordó que Von der Leyen ha declarado "repetidamente" que el bloque comunitario debe "estar con Ucrania hasta el final" porque Ucrania "está muriendo" y "lucha por los valores europeos".

"Compárenlo. Y resultará que los valores europeos, entre otras cosas, incluyen la derrota total en derechos de los rusos y de las personas rusoparlantes", señaló Lavrov, y precisó que esto abarca ámbitos como la "educación, medios de comunicación, cultura y mucho más".

Contra todo lo ruso

El desmantelamiento de todo lo relacionado con la cultura rusa o la época soviética, una práctica que se ha vuelto frecuente en Ucrania, empezó tras la promulgación de la ley de descomunización. Más tarde, después del inicio de la operación militar especial de Moscú, la campaña contra todo lo ruso se intensificó.

Ucrania intenta prohibir la lengua, el arte y la cultura rusos, al tiempo que busca "reescribir" la historia y 'olvidar' las hazañas de los antepasados soviéticos que liberaron el actual territorio ucraniano de los nazis durante la Gran Guerra Patria.

Moscú ha condenado la destrucción del patrimonio cultural y los ataques a la memoria histórica, y ha acusado a Kiev de violar las normas internacionales y vulnerar los derechos de los ucranianos rusoparlantes. Las autoridades de Rusia han calificado la campaña como un intento de reescribir la historia y separar a Ucrania de sus raíces culturales.