Cuba vive las horas más difíciles de este siglo y tanto sus dirigentes como su pueblo tienen la responsabilidad de salvarla, declaró el presidente Miguel Díaz-Canel ante la Asamblea Nacional.
"Cuba, nuestra amada Cuba, vive las horas más difíciles de este siglo y tenemos la histórica responsabilidad de salvarla", dijo el mandatario. "Es tiempo de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado. No se trata solo de romper el cerco de quienes se empeñan en asfixiarnos y lo confiesan sin ningún escrúpulo, al mismo tiempo que nos culpan cínicamente de la crisis que su propio cerco provoca", agregó.
Según Canel, se trata de enfrentar las causas de absurdas guerras y del manejo fraudulento del sistema financiero internacional como arma política. "Con plena conciencia del momento que vivimos y con el respeto que merece cada cubano y cada cubana, [...] no podemos pensar y actuar como en tiempos normales, porque no son tiempos normales", expresó. "Quien quiera invertir en Cuba le decimos: acá tienes tu casa y las puertas abiertas", manifestó el presidente.
La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó este jueves por unanimidad un pliego de transformaciones económicas y sociales destinadas a preservar los logros de la Revolución, en el contexto de la más reciente escalada de medidas coercitivas unilaterales impuestas por EE.UU. sobre la isla. La iniciativa contiene 176 modificaciones concretas articuladas en 23 ejes.
Bloqueo de EE.UU.
Washington mantiene el bloqueo económico y comercial contra la isla desde hace más de seis décadas, y esta política de cerco y asfixia total se endureció especialmente desde que asumió el presidente de EE.UU., Donald Trump, su segundo mandato en enero de 2025.
Esta política extraterritorial de EE.UU. ha venido acompañada también de serias amenazas, en las que el propio Trump ha señalado que estaría dispuesto a utilizar la fuerza si fuera necesario para derrocar al Gobierno de Cuba, que denuncia estas acciones de Washington como una táctica de "genocidio".
Además, en reiteradas ocasiones la administración Trump ha admitido que el objetivo de su política contra Cuba es impedirle cualquier tipo de ingresos económicos a La Habana e incluso bloquear el suministro de petróleo, que es fundamental para los requerimientos energéticos de la mayor de las Antillas.
La situación afecta gravemente a la economía del país caribeño, que en los últimos meses ha sufrido el impacto de un bloqueo multidimensional reforzado con numerosas medidas coercitivas por parte de la Casa Blanca, que han puesto en peligro servicios fundamentales para Cuba como energía, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo, entre otros.



