El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) supervisará las actividades nucleares que Irán realice en sus instalaciones de material atómico, afirmó este miércoles el director general del ente, Rafael Mariano Grossi, durante una conferencia de prensa en la central nuclear de Fukushima Daiichi (Japón). El martes, Estados Unidos e Irán ofrecieron versiones contradictorias sobre si dichas inspecciones se llevarían a cabo.
Grossi reconoció que es comprensible que existan pronunciamientos políticos divergentes, pero subrayó que el elemento central es el memorando de entendimiento firmado por ambos países. "Dice explícitamente que las actividades nucleares que se llevarán a cabo con respecto a las instalaciones de material nuclear serán supervisadas por el OIEA, en todas sus letras", afirmó el titular del organismo ante los periodistas.
El director agregó que, para dar cumplimiento al acuerdo, el equipo técnico deberá efectuar las verificaciones correspondientes, y aclaró que el momento preciso no resulta determinante, aunque aseguró que "esto va a suceder".
En una entrevista con la cadena japonesa NHK, Grossi señaló que, cuanto antes se realicen las inspecciones, mejor, dado que el acuerdo tiene un plazo de 60 días. Indicó que la prioridad es confirmar la ubicación del uranio altamente enriquecido, y aunque el OIEA tiene una idea de dónde podría estar el material, es fundamental que Teherán lo indique. Grossi añadió que algunas instalaciones de almacenamiento fueron atacadas y parcialmente destruidas, por lo que el organismo podría necesitar estudiar cómo acceder al material. Además, indicó que el OIEA dialogará pronto con la parte iraní para definir las fechas y otros detalles de las inspecciones.
Posición de Estados Unidos
El presidente Donald Trump afirmó este martes en su plataforma Truth Social que Irán ha aceptado "plena y completamente" someterse a inspecciones nucleares del más alto nivel durante un período prolongado. El mandatario escribió que la medida "garantizará la 'honestidad nuclear'" y advirtió que, de no haber sido aceptada, no habría más negociaciones.
Trump añadió que las conversaciones entre Washington y Teherán para alcanzar un acuerdo sobre el fin de las hostilidades "van bien". En la misma línea, el vicepresidente J.D. Vance calificó el hecho como "un hito importante" y "el primer paso para desnuclearizar permanentemente o poner fin permanentemente a un programa de armas nucleares en Irán".
El enviado especial de Trump para Oriente Medio, Steve Witkoff, había afirmado la semana pasada ante legisladores que Irán invitaría al OIEA para iniciar la identificación de material enriquecido, versión que Teherán desmintió categóricamente.
Posición de Irán
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, aclaró este martes que la delegación de su país —que recientemente se reunió con la de Estados Unidos en Suiza— no mantuvo conversaciones con Grossi. Baghaei descartó que exista un calendario para que la agencia supervise las instalaciones nucleares que fueron blanco de ataques estadounidenses e israelíes. "No nos reunimos con el director general del OIEA ni existe ningún programa para que la agencia inspeccione las instalaciones nucleares […]. En esencia, no existe ningún procedimiento al respecto", sentenció durante una rueda de prensa.
Frente a estas presiones, Irán ha reiterado que su programa atómico tiene fines estrictamente civiles y defiende su derecho soberano al enriquecimiento de uranio con propósitos pacíficos. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, fue categórico al advertir que no cederán ante las exigencias. "Lo que es indudable es que jamás renunciaremos al derecho al enriquecimiento de uranio, y la otra parte se verá obligada a aceptarlo", concluyó el mandatario en un reciente simposio.



