El femicidio de Natalia Villalba Angarita, una modelo y diseñadora gráfica de 36 años, ha provocado una conmoción en Colombia debido a la saña con la que fue cometido el crimen, reveló el diario El Tiempo.
Hasta el momento, el único acusado del asesinato es Matthew Ashley Foster-Smith, un ciudadano británico que llegó a Bogotá a mediados de junio y que el pasado viernes fue detenido en el aeropuerto internacional de Quito. Había huido a Ecuador por la frontera terrestre.
El caso comenzó el 22 de junio, cuando una empleada de limpieza encontró el cuerpo de la modelo dentro de una maleta en el departamento de lujo que alquilaba. El autor del crimen habría dejado la regadera abierta.
Un juez de control de garantías declaró legal la captura de Foster Martinson por su presunta responsabilidad en el crimen de la modelo Natalia Villalba en el barrio Chicó en Bogotá, por lo cual permanecerá bajo custodia de las autoridades. pic.twitter.com/liZBxXeTbk
— Mauricio Vanegas (@Marovaan) June 29, 2026
La madre de la víctima, Claudia Villalba, reveló que, en sus últimas semanas de vida, su hija le contó sobre una serie de proyectos laborales que tenía con personas de EE.UU., a las que nunca identificó, pero aseguró que los negocios se estaban frustrando por motivos que tampoco le detalló.
¿Y el celular?
Una de las líneas de investigación que sigue la justicia es su teléfono móvil, pero el problema es que el celular de Villalba Angarita, que es un elemento clave para encontrar pistas, está desaparecido. Por ahora, solo cuentan con su computadora personal, que está siendo sometida a un intenso peritaje.
La mujer también contó que su hija vivía en un departamento de lujo, como parte de una estrategia de imagen para fortalecer su perfil como diseñadora y traductora pero que, debido a su alto precio, lo alquilaba de manera temporal. De hecho, el último contrato abarcaba del 7 al 21 de junio.
Los investigadores ya comprobaron que Foster-Smith llegó al edificio el 17 de junio y lo abandonó al día siguiente. Las cámaras de seguridad lo captaron mientras llevaba sábanas a la zona de lavandería, pero su pista se perdió hasta que lo encontraron días después en Quito.
Según El Tiempo, la policía tiene indicios de que el responsable del crimen usaba identidad falsa o múltiple para evadir a la justicia, una cuestión que le fue comunicada a la madre de la víctima.
"Mi abogado le preguntó y le dijo ella que si era el británico, que él tenía dos identidades, que la original era la de la licencia de conducción (...) Yo no sabía que tenía dos identidades distintas", explicó Villalba en una entrevista del podcast 'Conducta Delictiva'.


