Falta de objetivos, favoritismo, déficit presupuestario, ambigüedad estructural: lo que carcome al servicio diplomático de la UE

Funcionarios instan a reformar e incluso desmantelar el Servicio Europeo de Acción Exterior.

El Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), que representa la política exterior de la Unión Europea (UE), atraviesa una crisis causada, en parte, por las deficiencias de su propia fundación, publica Politico.

Creado en 2010, el SEAE surgió como un compromiso entre una mayor coordinación europea y la reticencia de los Estados miembros a renunciar a su soberanía en política exterior, lo que ha limitado su autoridad y lo dejó atrapado entre las competencias de la Comisión, el Consejo y los 27 Estados-parte que entran en conflicto.

"Ya en aquel entonces estaba bastante claro que este sistema tenía problemas estructurales y sistémicos importantes", indicó un ex alto funcionario del servicio, y señaló la existencia de una "ambigüedad de construcción".

Este problema se ha ido agravando por "enormes" déficits presupuestarios, la baja moral entre los empleados, la cultura de favoritismo, el deterioro en la calidad de los diplomáticos y la falta de objetivos claros.

Al respecto, otra fuente apuntó que representantes de la UE se dirigen a sus socios con temas de conversación abstractos y basados en valores, en lugar de intereses concretos. "Por lo general, la gente viene con peticiones específicas. Nosotros venimos con declaraciones genéricas", como "mejorar la democracia", aseveró.

Ante ese escenario, algunos funcionarios actuales y antiguos destacaron la necesidad de reformar el SEAE mientras otros incluso plantearon la posibilidad de desmantelarlo y reintegrar su estructura a la Comisión.