Vecino de EE.UU. anuncia un plan para abastecer a Asia con crudo: ¿qué hay detrás?

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia para diversificar sus exportaciones energéticas y duplicar el comercio con países fuera de Estados Unidos.

Canadá anunció planes para construir un nuevo oleoducto hacia la costa del Pacífico con capacidad para transportar hasta un millón de barriles diarios, con el objetivo de incrementar sus exportaciones de crudo a Asia y reducir su dependencia del mercado estadounidense.

La infraestructura, de más de 1.000 kilómetros, seguiría en gran medida el corredor del actual oleoducto Trans Mountain hasta la costa de la provincia de Columbia Británica.

El primer ministro, Mark Carney, calificó el proyecto como una "oportunidad única en la vida" y lo presentó como pieza central de su visión de convertir a Canadá en una "superpotencia energética", en un contexto de crecientes tensiones comerciales con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha amenazado con imponer aranceles del 100 % a los productos canadienses y se ha negado a renovar a largo plazo el acuerdo comercial T-MEC.

Carney subrayó que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia para diversificar las exportaciones energéticas y duplicar el comercio canadiense con países fuera de Estados Unidos, con especial atención a los mercados asiáticos.

La construcción del oleoducto correría a cargo de la estatal Trans Mountain Corp en colaboración con Pembina Pipeline Corp, y se prevé que las obras comiencen, si se aprueban los permisos necesarios, en septiembre de 2027.

El proyecto cuenta con el respaldo de la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, que aspira a duplicar la producción petrolera de la provincia y a tener el oleoducto plenamente operativo en 2035. Al mismo tiempo, Ottawa mantendrá la prohibición de buques petroleros en parte de la costa norte de Columbia Británica, mientras se avanzan en las consultas con pueblos indígenas y en las evaluaciones ambientales.