La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán detuvo con disparos un buque extranjero en el estrecho de Ormuz, después de que ignorara las órdenes de navegación y apagara sus sistemas de seguimiento, informa Tasnim.
El estrecho de Ormuz, la verdadera 'arma' de Irán
"Varios buques intentaron transitar por una ruta no autorizada, haciendo caso omiso de las advertencias para corregir su rumbo. En consecuencia, un buque que había puesto en peligro la seguridad marítima al apagar sus sistemas fue alcanzado y detenido", reza el comunicado.
Las autoridades afirmaron que, tras este incidente, el estrecho de Ormuz permanece cerrado hasta nuevo aviso y hasta que "cesen las injerencias estadounidenses en la región", y ningún buque podrá transitar por él.
"La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica advierte que si el enemigo agresor, bajo el pretexto de este incidente —que él mismo provocó—, comete algún error y lleva a cabo un nuevo acto de agresión contra nosotros, recibirá una respuesta severa y se atacarán nuevas bases enemigas en la región", alertó Teherán a EE.UU.
Nueva escalada
- En la noche del 8 de julio, las fuerzas de Estados Unidos reanudaron los bombardeos contra Irán con el objetivo de "imponerle" a la República Islámica "altos costos" por supuestamente haber atacado buques mercantes que circulaban en el estrecho de Ormuz. La ofensiva provocó una rápida respuesta de Teherán y una nueva escalada entre países que sigue intensificándose.
- El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, destacó que su país está preparado para defenderse si EE.UU. "traiciona" el memorando de entendimiento y ataca de nuevo a la República Islámica. Por su parte, Trump, que tras la cumbre de la OTAN en Ankara, sostuvo que se ha convertido en el "objetivo principal" de Irán, volvió a amenazar a la nación persa y advirtió que sus fuerzas están preparadas para "destruir por completo" el territorio de la República Islámica.
- Este sábado, durante el funeral de su padre, el fallecido ayatolá Alí Jameneí —asesinado en febrero en un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel—, el líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, advirtió que la venganza debe llevarse a cabo y que Teherán castigará a "los asesinos criminales y deshonrados", sin importar quién ocupe los cargos oficiales. Jameneí recalcó que la promesa se cumplirá "estemos presentes o no" y aseguró que los "criminales, cuyos nombres son conocidos por todos, se llevarán a la tumba la frustrada esperanza de una muerte pacífica en sus propias camas".
Efecto bumerán para Trump: cómo la nueva escalada con Irán puede debilitar la posición del presidente


