Un sacerdote enfrenta un pedido de más de seis años por parte de la Justicia de Paraná, en Argentina, tras electrificar el perímetro de su vivienda y provocarle una descarga eléctrica a un menor que lo dejó en terapia intensiva, recogen medios locales. La fiscal solicitó la pena bajo la imputación de presunta tentativa de homicidio.
El hecho ocurrió el 7 de marzo en la casa del sacerdote César Schmidt, ubicada en la provincia de Entre Ríos, cuando Esteban Bogado, de 12 años, al intentar saltar un tapial para ingresar al patio de la vivienda y recuperar una pelota, recibió una fuerte descarga eléctrica. Según testimonios de los vecinos, el niño se acercó al portón, tocó timbre, pero nadie respondió.
El menor permaneció más de un minuto en contacto con el portón electrificado, según relataron testigos. La descarga dejó al niño internado en terapia intensiva con quemaduras severas. El informe médico señaló lesiones en la pierna izquierda, el muslo, la región inguinal, la mano y la zona temporal derecha.
Fuente de energía "mortal"
Tras cuatro meses de recuperación, el adolescente pudo regresar a su hogar, mientras el proceso judicial continuó avanzando. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el imputado habría realizado una conexión precaria desde un tomacorriente hacia una malla metálica.
Peritajes de la empresa de energía concluyeron que la conexión pertenecía a la instalación de la vivienda y no fue consecuencia de una falla de la red pública. El informe técnico describió el dispositivo como una "fuente de energía altamente riesgosa y apta para producir la muerte".
Además, el Ministerio Público Fiscal consideró la condición de sacerdote de Schmidt como un agravante al sostener que su investidura implica una "expectativa social de comportamiento ejemplar y protección hacia el prójimo".


