El periodista mexicano Pedro Sola quedó envuelto en un escándalo luego de que se quejara de la creciente presencia de perros en espacios públicos en la Ciudad de México y se pronunciara a favor de matarlos.
"No tolero a los perros en la tienda, a los perros en el súper, a los perros cagando en el restorán, oigan, ¿qué es eso?, ¿se volvieron locos, o qué?, con ganas de aventar un trozo de carne envenenada", afirmó la semana pasada en 'Ventaneando', uno de los programas de espectáculos más populares del país.
Sus compañeros de estudio lo aplaudieron y rieron ante sus declaraciones, lo que generó un repudio inmediato que no ha cesado con el pasar de los días, puesto que el caso escaló hasta llegar a la justicia, con la denuncia ante la Fiscalía General de la República que interpuso la organización Va por sus Derechos, que se dedica a la protección de animales.
La acusación en contra de Sola y de quienes lo acompañaban en el programa es por el probable delito de incitación a cometer un delito y apología del mismo, por lo que el caso seguirá un proceso judicial que complica al periodista de 79 años, quien inútilmente quiso dar por cerrada la controversia con un pedido de disculpas.
"Vergüenza"
"Cometí un error al expresar cosas que a final de cuentas no siento (...), lamento mucho haber hecho ese comentario, reconozco que los tiempos han cambiado y que ahora las mascotas ocupan un lugar muy importante en las familias", afirmó al día siguiente de haber hecho sus polémicas declaraciones.
"Hubo falta de empatía de mi parte, prometo educarme más sobre este tema y no cometer errores similares, decirles que lo siento mucho, soy incapaz de matar una mosca. Dices cosas sin pensar en un medio tan importante como este, jamás le he hecho daño a nadie y menos a una mascota, siento una vergüenza horrible por lo que provoqué, también es la edad", añadió, aunque el escándalo no cesó porque él mismo siguió reposteando mensajes en contra de las mascotas y de su humanización.
Además, en la plataforma Change sigue abierto un documento promovido por colectivos defensores de animales y amantes de las mascotas para que la televisora en la que se emitió el programa sancione al periodista y a sus compañeros. "Es alarmante que una figura pública utilice su plataforma para normalizar el odio y el potencial maltrato hacia los animales", advirtieron en la convocatoria que, hasta este martes, ya contaba con el apoyo de más de 168.000 firmas.