Cuba desentraña qué hay detrás de la cumbre contra la izquierda organizada en EE.UU.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, condenó el "doble rasero" de la política exterior estadounidense.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, afirmó que la reunión que convocó para los próximos días el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y que tiene como eje central el combate contra la izquierda mundial, solo "busca reinstaurar la persecución y la represión política".

En una interacción en su cuenta de X, el titular de Relaciones Exteriores de La Habana aseveró que este encuentro tiene como finalidad reestablecer en la región "la persecución y la represión política a quienes denuncian, disienten y luchan contra las medidas neoliberales, imperialistas, fascistas y de extrema derecha que promueve el gobierno estadounidense".

"No importan los medios para lograrlo, ni las víctimas, ni el doble rasero. Solo basta una nueva mentira, de quien tiene récord en crearlas, y una buena maquinaria propagandística que ya controlan", añadió al respecto.

Polémico encuentro 

Rubio convocó un encuentro denominado Reunión Ministerial sobre el Resurgimiento del Terrorismo Político, que se llevará a cabo el próximo jueves, reporta ABC News. Este foro, al que están invitados unos 70 países, tiene como eje central establecer una "acción coordinada" para combatir la supuesta amenaza del "resurgimiento del terrorismo transnacional de extrema izquierda". 

La reunión, que se realizará en Washington, ha generado rechazo en algunos sectores que consideran que el supuesto "terrorismo de la extrema izquierda" —que el funcionario asegura combatir— no representa una amenaza para la seguridad nacional ni mundial.

En esa misma dirección, en un informe de Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), una organización de 'think-tank' con sede en Washington, se asegura que si bien, en los últimos años EE.UU., "ha experimentado un aumento en el número de atentados y complots terroristas de izquierda", este tipo de acciones "se mantienen muy por debajo de los niveles históricos de violencia perpetrados por atacantes de derecha y yihadistas".

Otras voces críticas han apuntado que este tipo de categorización y persecución de la izquierda sin fundamento podría dar pie a futuras acciones armadas contra los grupos que sean catalogados de "terroristas" unilateralmente por la Casa Blanca, como el caso de Venezuela, una etiqueta que sirvió de excusa para la agresión y secuestro del presidente, Nicolás Maduro.