El Parlamento de Francia aprobó este miércoles la ley que reconoce para algunos pacientes el derecho a recibir "ayuda para morir", reporta Le Monde.
Así, quienes padezcan una enfermedad "grave e incurable" en una fase avanzada o terminal que provoca un sufrimiento que el tratamiento no puede aliviar, podrán optar por la muerte asistida. Para ello, el paciente puede tomar él mismo una sustancia que le permitirá morir sin dolor o pedir ayuda a los médicos. Para hacerlo de forma independiente, la persona debe ser mayor de edad, tener ciudadanía francesa o residir permanentemente en el territorio del país. El paciente también debe ser capaz de expresar su deseo al respecto.
Tras años de debate parlamentario, el texto de la ley fue aprobado por 291 votos a favor y 241 en contra.
Después de la votación, el presidente francés Emmanuel Macron expresó en su cuenta en X que ha pensado en todos aquellos que "se dirigieron a él personalmente" y "compartieron sus historias, sus dudas, sus convicciones y sus esperanzas". "Sus testimonios han alimentado profundamente este texto", destacó.