Cuba denuncia campaña mediática de EE.UU. para justificar la "aventura militar" contra la isla

"Cuba no es una amenaza y las agencias de inteligencia estadounidenses lo saben", remarcó el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, alertó este jueves sobre el resurgimiento de una campaña mediática en la que "nuevamente, medios de prensa estadounidenses", se han sumado a la ola de "amenazas de agresión" que propaga el Gobierno de EE.UU. contra la isla caribeña.

"No solo es parte de la guerra psicológica. Con esas supuestas filtraciones (a medios de invasión y agresión militar a Cuba), el Gobierno de EE.UU. busca medir la opinión pública de sus ciudadanos, frente a una aventura militar que provocaría un baño de sangre y que carece de justificación creíble", advirtió Rodríguez en la red social X.

El diplomático caribeño reiteró que "Cuba no es una amenaza y las agencias de inteligencia estadounidenses lo saben". "¿Cómo podría serlo para la mayor potencia militar y nuclear del mundo?", cuestionó Rodríguez sobre las acusaciones de Washington contra La Habana.

En ese sentido, indicó que "la fabricación de mendaces pretextos contra Cuba", especialmente "desde el sur de la Florida, es el negocio perfecto de un grupo de políticos desacreditados y corruptos, que continúan lucrando con el sufrimiento del pueblo cubano".

Washington mantiene un bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. Desde que Donald Trump asumió su segundo mandato, en enero de 2025, el país estadounidense ha fortalecido su medidas de asfixia total hacia la isla.

Esta política extraterritorial de EE.UU. ha estado acompañada de serias amenazas, en las que el propio presidente estadounidense ha manifestado que estaría dispuesto a utilizar la fuerza si fuera necesario para derrocar al Gobierno cubano, que por su parte denuncia estas acciones como un "genocidio".

Desde la Administración Trump, que mantiene activo un despliegue militar en el Caribe con tropas del Comando Sur de EE.UU., han admitido en reiteradas ocasiones que el objetivo de su política contra la isla es impedirle cualquier tipo de ingresos económicos a La Habana e incluso bloquear el suministro de petróleo, clave para sus requerimientos energéticos.

La situación afecta gravemente a la economía del país caribeño, que en los últimos meses ha sufrido el impacto de un bloqueo multidimensional reforzado con numerosas medidas coercitivas por parte de la Casa Blanca, poniendo en peligro servicios fundamentales como el abastecimiento de combustible, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y el turismo.