Una grieta enorme de más de 24 metros de largo ubicada en el sector Las Lomitas, aldea Machado del municipio Sucre del estado Táchira, en los andes de Venezuela, genera alarma en la comunidad tras encontrar fosos que arden en fuego, emanación de gases, altas temperaturas y columnas de humo que brotan desde el subsuelo.
Aunque el hecho provocó especulaciones en redes sociales sobre un fenómeno volcánico o consecuencia de los devastadores terremotos de junio pasado, la causa es estrictamente geológica, explicaron expertos al medio local Crónica Uno. El evento corresponde al incendio de una veta de carbón subterránea con más de una década en la zona. La acumulación de gas metano bajo tierra entró en contacto con el oxígeno a través de la fractura del terreno y desencadenó un proceso conocido como "fuego de veta".
En el interior de la falla las temperaturas alcanzan entre 270 grados centígrados (°C) y 350 °C, mientras que en la superficie la radiación supera los 90 °C. Ante esta situación, la Alcaldía del municipio Sucre promulgó el Decreto N° 010/2026, firmado el 16 de julio de 2026 por el alcalde Carlos Eduardo Rodríguez Vera. Mediante este instrumento, publicado en la Gaceta Municipal N° 363, el ayuntamiento declaró el sector como área de alto riesgo y ordenó su cierre temporal para resguardar la integridad de la población debido a que tras una inspección al área, se encontró una explotación minera ilegal de carbón.
La restricción de acceso a la zona aplica para particulares y visitantes. Solo tienen permitido el ingreso los equipos técnicos de Geología, Protección Civil (estadal y municipal), la Guardia Nacional Bolivariana, la Policía estadal y la Policía Nacional Bolivariana, entes encargados de acordonar y resguardar de forma permanente el perímetro.
El director de Protección Civil Táchira, Yesnardo Canal, explicó a la prensa que las labores de sofocación consisten en cubrir la grieta con arena y sedimentos locales. Esta técnica corta la oxigenación de la veta para extinguir el fuego de forma paulatina. Canal enfatizó que la zona es árida, no cuenta con vegetación que favorezca la propagación del incendio y que hasta la fecha no hay viviendas ni familias afectadas.
Las autoridades venezolanas y especialistas hacen un llamado urgente a la calma y piden a la ciudadanía no difundir falsas informaciones ni alarmas, así como no acudir al sitio por curiosidad. El peligro principal en el lugar radica en el riesgo de colapso o deslizamiento del terreno por los vacíos que deja el carbón consumido, la posibilidad de caídas en las grietas y la inhalación de gases tóxicos como monóxido de carbono y dióxido de azufre.