La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha advertido este jueves que la intensificación de las hostilidades en Oriente Medio puede traer "consecuencias críticas" para la seguridad energética y alimentaria mundial.
"Lamentamos constatar que la escalada de tensiones en la zona del golfo Pérsico está cobrando impulso. Las partes enfrentadas siguen intercambiando ataques, lo que está provocando daños a gran escala en las infraestructuras civiles de Irán y de los Estados árabes", señaló.
"Han aumentado los riesgos de una interrupción del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo", agregó la vocera, haciendo hincapié en que la situación actual en la región plantea serias dificultades para los esfuerzos de mediación destinados a reanudar las negociaciones entre EE.UU. e Irán.
"En este sentido, instamos a todas las partes en el conflicto a actuar con responsabilidad y moderación, y a abstenerse de acciones que puedan provocar una ampliación del alcance geográfico de la confrontación armada y un mayor deterioro de la situación político-militar en Oriente Medio", declaró.
Zajárova alertó que, "si la situación evoluciona según un escenario negativo, podría acarrear consecuencias críticas para la seguridad energética y alimentaria internacional". En sus declaraciones, la portavoz instó a resolver el conflicto mediante vías diplomáticas y políticas, "teniendo en cuenta los intereses de todos los Estados de la región". Zajárova agregó que Moscú está dispuesta a colaborar para el alcance de la paz.
Conflicto intensificado
EE.UU. e Irán intercambian ataques militares desde hace varios días, en medio de una escalada que ha incluido bombardeos estadounidenses contra territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de Washington en la región. El Mando Central de EE.UU. anunció, además, la reanudación del bloqueo naval de puertos iraníes.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y amenazó con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar.
El miércoles Trump amenazó con bombardear un puente o una central eléctrica por cada ataque que la República Islámica realice contra un barco en el estrecho de Ormuz. Un día antes, había afirmado que su país ejecutaría ataques "con mucha fuerza" contra cualquier lugar donde Irán "esté siquiera pensando en armas nucleares".
También el miércoles el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) respondió con una advertencia propia. La institución militar aseguró que prepara una operación cuyas consecuencias Washington lamentará si persisten los ataques contra territorio iraní. Además, advirtió sobre una escalada regional en caso de que Estados Unidos cumpla sus amenazas. El CGRI afirmó que "no permitirán la exportación de una sola gota de petróleo" y anunció que las infraestructuras petroleras, gasísticas, eléctricas y económicas de la región serán objeto de ataques.