El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, arremetió una vez más contra la Corte Penal Internacional (CPI), a la que calificó como una organización "estúpida".
¿Qué es la Corte Penal Internacional y por qué se ha desacreditado?
"No somos miembros de la CPI. Nunca firmamos ese tratado, nunca nos adherimos a él, y, sin embargo, de alguna manera afirman que tienen derecho a perseguir a quienes no son miembros del tratado y a encarcelar a jefes de Estado y a otras personas", declaró este jueves ante los periodistas en el marco de su visita a Manila, la capital de Filipinas, donde participa en eventos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
"Llevamos mucho tiempo teniendo disputas con ellos y hay unos lunáticos y unos locos en la CPI que hablan de imputar a miembros del Ejército estadounidense, quizá incluso al presidente o a un futuro presidente, por delitos, y eso no va a pasar, sencillamente no va a pasar. Si la gente quiere firmarlo y formar parte de esa estúpida organización, que lo haga, pero nosotros no vamos a formar parte de ella y ellos no van a aplicar su jurisdicción a los estadounidenses", agregó.
Asimismo, subrayó que su país no va a tolerar "ni ahora ni en el futuro" las pretensiones del tribunal. "Lo hemos advertido en repetidas ocasiones. Ahora van a ver las consecuencias de ignorarnos", aseguró.
Washington vs. la CPI
A mediados de julio, Rubio declaró el inicio de una campaña diplomática destinada a desmantelar la CPI. "EE.UU. está lanzando una campaña diplomática con un mensaje simple: los Estados soberanos por encima del globalismo", afirmó en un artículo de opinión para The Wall Street Journal.
El anuncio se produjo después de que tres jueces de la organización presentaran el mes pasado una demanda en Nueva York contra el Gobierno de Trump, argumentando que las sanciones impuestas por Washington contra funcionarios de la institución son ilegales.
Este año, Washington impuso sanciones a nueve funcionarios de la CPI, pero ha evitado penalizar a la institución en su conjunto, una medida que, según reportes, podría paralizar su funcionamiento básico. Desde la nación norteamericana temen que el tribunal, cuyas facultades permiten investigar incluso a jefes de Estado en ejercicio, pueda dirigir acciones legales contra el propio Trump y altos cargos una vez que salgan del cargo.
Reuters informó anteriormente que la Administración de Donald Trump ha exigido al CPI modificar el Estatuto de Roma para impedir que la organización pueda investigar o procesar al mandatario estadounidense cuando termine su mandato en 2029. Modificar el Estatuto de Roma requeriría el apoyo de dos tercios de los 125 países miembros, un proceso lento y políticamente complejo.
Por su parte, desde el tribunal denunciaron recientemente que las medidas de EE.UU. "son un claro intento de socavar la independencia de una institución judicial internacional que opera bajo el mandato de 125 Estados partes de todos los rincones del planeta".