EE.UU. hace efectivo el nuevo 'arancelazo' contra 60 países

La Casa Blanca arguye que, entre otras cosas, la medida pretende contrarrestar prácticas comerciales "injustas".

El representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer, anunció esta jornada la entrada de vigor de un nuevo arancel de entre 10 % y 12,5 % dirigido a las mercancías de 60 países que, según Washington, no han combatido suficientemente el trabajo forzado. 

En una hoja informativa difundida por la oficina de Greer, se afirma que esa decisión tiene como propósitos "combatir el trabajo forzado en las cadenas de suministro globales", "proteger a los trabajadores [locales] con el liderazgo estadounidense" y tomar "medidas enérgicas contra las prácticas comerciales más desleales"

"Los socios comerciales que se hayan comprometido a adoptar y aplicar eficazmente la prohibición de importar productos procedentes de trabajo forzoso tendrán un arancel del 10 %, y los socios comerciales que no hayan adoptado dicha prohibición tendrán un arancel del 12,5 %", detalla el texto. Por adopción de la prohibición del trabajo esclavizado se refieren a lo que se estipula en la guía operacional para importadores elaborada por el Gobierno de EE.UU. 

Excepciones

Pese a que inicialmente se declara que la "medida se aplica a los 60 principales socios comerciales de EE.UU., que representan el 99,4 % de las importaciones estadounidenses, están contempladas numerosas excepciones.

Una lista no exhaustiva incluye: materiales informativos, donaciones y equipaje relacionado; artículos y partes de artículos ya gravados con otro arancel, materias primas que si se las sometiera a la tarifa anunciada este jueves podrían escasear en el mercado interno y "productos que podrían causar perturbaciones en toda la economía si estuvieran sujetos a los aranceles adicionales propuestos". 

A ello se sumarían "ciertos productos que no pueden cultivarse ni producirse en cantidades suficientes en los Estados Unidos ni obtenerse de otras fuentes", mercancías que al estar libres del arancel adicional anunciado "incentivarían a las economías a promulgar y hacer cumplir eficazmente una prohibición de importación de trabajo forzoso" y, por último, "artículos para los cuales los aranceles adicionales podrían no contribuir sustancialmente a la eliminación de los actos, políticas y prácticas que se determinen como susceptibles de acción en las investigaciones". 

Los afectados

En una lista presentada por Greer a inicios de junio figuran socios preferentes de EE.UU. en América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela. Las mercancías de la mayor parte de esos países serán gravadas con un impuesto adicional de 12,5 %, mientras que el arancel para los productos ecuatorianos y mexicanos será de 10 %.

Brasil, golpeado con un 'tarifazo' de 25 %, dirigido a buena parte de su oferta exportadora, rechazó ese pechaje y advirtió que tomaría medidas recíprocas para enfrentarlo. Asimismo, tras lo que anunciara esta jornada la Oficina del Representante Comercial estadounidense, el Gobierno liderado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ofreció detalles de sus pasos a seguir. 

"Ante el carácter completamente arbitrario e injustificado de los aranceles anunciados contra Brasil, iniciaremos de inmediato los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional, y llevaremos el tema al mecanismo de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio", reza parte de un comunicado difundido en las redes sociales.

Canadá y la Unión Europea recibirán el mismo trato que Ecuador: tarifa del 10 %, al tiempo que otros socios comerciales como China, Corea del Sur, Japón o el Reino Unido serán castigados con el arancel máximo.