España y Marruecos pactan la devolución de los migrantes que entraron ilegalmente a Ceuta

En los últimos días han ingresado en la ciudad autónoma española más alrededor de 2.000 personas, el equivalente al 2 % de la población ceutí.

Los Gobiernos de España y Marruecos han pactado llevar a cabo "lo antes posible" todas las medidas necesarias para la devolución de los ciudadanos marroquíes que ingresaron en la ciudad autónoma española de Ceuta de manera irregular en los últimos días, según recoge Europa Press.

Se calcula que en los últimos 10 días los ingresos irregulares rondarían los 2.000, un volumen equivalente a alrededor del 2 % de la población ceutí.

De acuerdo a fuentes del Ministerio del Interior español, los dos países han acordado "reforzar la coordinación y los esfuerzos para hacer frente a estos flujos y se han comprometido a revisar e implementar medidas para la entrega, lo antes posible, de todas las personas que han entrado ilegalmente" al enclave español en el norte de Marruecos.

"El Gobierno de España está volcado en dar una respuesta inmediata a la situación en Ceuta", ha dicho este jueves el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en un mensaje publicado en X, en el que ha afirmado que se están movilizando todos los recursos necesarios y trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales" con el objetivo de recuperar la normalidad lo antes posible.

Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha permanecido en constante contacto con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, y el viernes se trasladará a Ceuta para hacer frente a la crisis sobre el terreno.

"La relación con Marruecos es excelente y en nada se ve afectada por las buenas relaciones con Argelia", se ha subrayado desde el departamento de Asuntos Exteriores español, alejando las dudas que vinculaban este episodio con la visita de hace unos días de Sánchez a Argelia, país con el que Marruecos mantiene un enfrentamiento histórico.

De ese modo, también se diferencia la situación actual de la vivida en mayo de 2021, cuando alrededor de 10.000 personas ingresaron a Ceuta después de que las autoridades marroquíes despejasen los accesos como represalia a la acogida por parte de España del líder saharaui Brahim Ghali.