Qué respondió Trump cuando Zelenski pidió más acceso a Starlink

El jefe del régimen de Kiev pone la mira en objetivos estratégicos dentro de Rusia.

Durante su conversación a puerta cerrada en la Casa Blanca el martes, Vladímir Zelenski pidió a Donald Trump que intercediera para que Elon Musk diera permiso para utilizar los satélites de Starlink para el guiado de ataques con drones en el interior de Rusia, reporta la revista The Atlantic.

El líder del régimen de Kiev argumentó la necesidad de alcanzar blancos más pequeños y móviles, especialmente las baterías de misiles balísticos que las fuerzas rusas han utilizado para golpear objetivos militares en Ucrania y que pueden lanzar cohetes con ojivas nucleares.

Según personas familiarizadas con las negociaciones, el presidente estadounidense no apoyó la idea, pero prometió discutir el asunto con el director ejecutivo de SpaceX, empresa propietaria del sistema de satélites Starlink. "Trump le dijo a su homólogo ucraniano que consideraría la solicitud, pero no indicó si finalmente la concedería. Trump sí le dijo a Zelenski que hablaría con Musk al respecto, pero no ofreció un cronograma para esa conversación ni para una eventual decisión", cita la revista a una fuente anónima.

Implicación de SpaceX en el conflicto

Según las declaraciones oficiales de SpaceX, las Fuerzas Armadas ucranianas pueden utilizar los sistemas Starlink únicamente para realizar ataques contra objetivos en la zona de combate, así como en la península rusa de Crimea, las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y las provincias de Zaporozhie y Jersón.

"Starlink es la columna vertebral de las comunicaciones de Ucrania, especialmente en el frente, donde prácticamente el resto de la infraestructura de Internet ha sido destruida. Pero no facilitaremos una escalada del conflicto que pueda conducir a una Tercera Guerra Mundial", escribió Musk en sus redes sociales.

No obstante, diversos expertos afirman que el sistema Starlink también es utilizado para ataques terroristas en el interior de Rusia, por ejemplo, contra refinerías de petróleo y centros logísticos civiles.

"La dirección de la corporación ignora deliberadamente el problema en aras de dividendos políticos y de un colosal beneficio financiero derivado de la venta de equipos. Al fin y al cabo, los drones de ataque vuelan cada día y muchos de ellos llevan antenas de Starlink", señaló Dmitri Kuziakin, director general del Centro de Soluciones Integrales para Vehículos No Tripulados de Rusia.

"Una política de este tipo convierte a los satélites de Elon Musk en objetivos militares legítimos", añadió Kuziakin.