España se encuentra viviendo la mayor crisis migratoria que se recuerda en los últimos años, mayor aún que la vivida en 2021. Entonces alrededor de 10.000 migrantes irrumpieron en la ciudad autónoma de Ceuta —fronteriza con Marruecos— en tan solo 48 horas. Esta vez, el volumen se ha multiplicado por seis, superando los 60.000 ingresos irregulares.
La crisis llevaba días desarrollándose, con entradas que ya estaban superando la capacidad de acogida del enclave español, de apenas 84.000 habitantes.
En poco más de una semana habían ingresado más de 1.500 personas y el presidente de Ceuta, Juan José Vivas, comenzó a dar la voz de alarma y a pedir más medios al Gobierno central, reclamando que se decretara en su territorio la emergencia nacional.
Dos días de avalanchas
Todo se precipitó este jueves, cuando las llegadas ya no correspondían a decenas de personas, sino que miles de migrantes intentaron llegar a Ceuta a nado bordeando el espigón que lo separa de suelo marroquí. Otros también los intentaron a pie.
El jueves la cifra ya alcanzaba los 20.000 migrantes irregulares, mientras que este viernes las estimaciones dan por echo que la cifra es del triple.
En la ciudad se respira caos, con miles de personas vagando por las calles una vez alcanzado suelo español, pero sin tener a dónde ir, mientras los intentos de cruzar la frontera siguen produciéndose y se contempla entre la masa compuesta mayoritariamente por varones jóvenes, a familias enteras con niños, incluso muy pequeños, en brazos.
Alarma en el Gobierno
La actividad en el Gobierno de España ha sido frenética en estas últimas 48 horas. Se ha cerrado la frontera con el país vecino y se ha desplegado a las Fuerzas Armadas, tanto el Ejército como la Marina.
El Ejecutivo español ha estado en contacto con sus homólogos marroquíes para atajar la situación. A los dos lados de la frontera, tanto soldados marroquíes como españoles tratan de frenar las arremetidas.
Hoy el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se ha desplazado a Ceuta para mantener una reunión de urgencia y tratar la situación sobre el terreno. Allí, ante los medios, ha dicho que lo sucedido es "una violación de la integridad territorial de España".
Las mafias en el punto de mira
Sánchez ha apuntado a las mafias como el origen del problema y a una reciente sentencia del Tribunal Superior de España. El fallo establece que no se pueden ejecutar devoluciones en caliente cuando se llega a un territorio a nado, puesto que no existe ninguna barrera fronteriza.
El mandatario español sostiene que la sentencia ha "corrido como la pólvora" entre las mafias y han provocado la actual avalancha, contraponiéndola a los relatos de la oposición que sostienen que el efecto llamada se habría producido por el actual proceso de regularización de migrantes que se lleva a cabo en España.
Sin nombrar ese punto, Sánchez ha hecho referencia a que lo acaecido esta semana es excepcional, apuntando que en los últimos años hay un descenso continuado de este tipo de migración regular, del 36 % este 2026 y cerca del 40 % en el ejercicio anterior.
Críticas en Europa
A las críticas internas propias también del juego electoralista proferidas desde el conservador Partido Popular (PP) y desde el ultraderechista Vox, que ha llegado a tildar la situación de "invasión", se han sumado duras censuras de algunos socios comunitarios.
La primera fue la de la presidenta de Italia, Giorgia Meloni, que ante las tremendas imágenes llegadas de Ceuta, pidió suspender en España el espacio Schengen, que permite la libre circulación de personas entre los países de la Unión Europea, además de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
A esta petición se sumó este viernes Finlandia con sendos mensajes en redes sociales de las ministras finesas del Interior, Mari Rantanen, y de Hacienda, Riikka Purra.
Por su parte, Francia ha reforzado el control de sus fronteras con España, según comunicó este viernes su ministro del Interior, Laurent Nuñez. "Ante la situación observada en el enclave de Ceuta, desde ayer por la noche he dado instrucciones para reforzar sin demora los controles en la frontera española. Además, he activado la Fuerza Fronteriza de Intervención Rápida para llevar a cabo controles exhaustivos", informó.
Tensa relación con Marruecos
En el trasfondo de esta crisis se encuentran las relaciones con Marruecos. Aunque ayer el ministro de Relaciones Exteriores de España, José Manuel Alvares, se apresuró a decir que las relaciones bilaterales son excelentes, todos los ojos miran hacia el vecino del sur.
De hecho, la anterior crisis migratoria vivida en Ceuta, en mayo de 2021 se produjo porque las autoridades marroquíes dejaron expeditos los accesos para que miles de sus conciudadanos cruzaran la frontera. Lo hicieron como represalia porque España había acogido al líder del Frente Polisario Brahim Ghali para tratarse problemas de salud.
Otro motivo de tensiones son las relaciones de España con Argelia, histórico adversario de Marruecos en la región. Precisamente, el pasado 20 de julio Sánchez realizó su última visita oficial a Argelia, y tan solo 10 días después se desató la presente crisis, lo que ha hecho que muchas sospechas se vuelquen hacia Rabat.
Además, Rabat es uno de los grandes aliados de EE.UU., quizá el principal en África, y no se descarta que las tensiones geopolíticas provocadas por la negativa de España a permitir el uso de sus bases para los ataques a Irán y a elevar el gasto militar en el seno de la OTAN, haya tenido algo que ver.