EE.UU. abandona el mando del grupo que arma a Ucrania

"Un oficial europeo o uno canadiense asumiendo el mando sería otro ejemplo de que los aliados asumen mayor responsabilidad", señaló un funcionario de la OTAN.

Estados Unidos se retira de la dirección del principal mecanismo de coordinación de ayuda militar a Ucrania en Europa, lo que marca un nuevo capítulo en el distanciamiento de Washington respecto a sus aliados tradicionales, informa Politico, que cita fuentes familiarizadas con la decisión.

El Pentágono cederá a otro miembro de la OTAN el mando del Grupo de Asistencia en Seguridad —con sede en Alemania y clave en el equipamiento y entrenamiento de las tropas ucranianas— , según confirmaron un funcionario estadounidense y tres personas conocedoras del plan.

La transición durará hasta un año y las fuentes insistieron en que el trabajo con Kiev continuará sin interrupciones: aunque la OTAN asumirá el liderazgo, el Comando Europeo estadounidense mantendrá participación a través de un subdirector.

Según el medio, la decisión tiene implicaciones profundas, ya que Washington dejará de influir directamente en cómo se configurará el futuro Ejército ucraniano, en un contexto donde la Administración Trump ha reconfigurado radicalmente la relación con la Alianza Atlántica.

El Pentágono ya redujo el número de oficiales estadounidenses al frente de comandos europeos, canceló rotaciones de tropas y ahora reevalúa el despliegue militar en el continente. Paralelamente, funcionarios advierten a los países aliados que no recibirán asistencia si no aumentan su gasto en defensa. "Un oficial europeo o uno canadiense asumiendo el mando sería otro ejemplo de que los aliados asumen mayor responsabilidad", señaló un funcionario de la OTAN bajo condición de anonimato.

Profundos desacuerdos

En enero de 2025, Trump expresó su descontento porque Washington aporta mucho más dinero a la Alianza que Europa.

Además, EE.UU. y Europa se han protagonizado grandes desacuerdos en torno a Groenlandia, cuya adquisición la Casa Blanca calificó como prioritaria. En ese momento, los líderes europeos condenaron la retórica de Washington, expresando su preocupación por la integridad europea. 

Las tensiones transoceánicas empeoraron con la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán, durante la que Trump criticó duramente a sus aliados de la OTAN por su falta de apoyo. En este contexto, Estados Unidos anunció que planeaba revisar su papel dentro de la Alianza, que tildó de "tigre de papel" y "vía de un solo sentido". Este enfriamiento en las relaciones llevó a que en Europa surgieran conversaciones para contemplar mecanismos de acción en caso de pérdida del apoyo de Washington.