Una oleada de lanzamientos de modelos de inteligencia artificial (IA) por parte de China está reduciendo rápidamente la brecha con Silicon Valley y creando lo que se ha descrito por expertos como una "zona de muerte" para cualquiera que no cuente con tecnología de vanguardia o precios revolucionarios, informa Bloomberg.
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Alibaba Group se sumó esta semana a una serie de empresas del gigante asiático que debutaron en la cima de los 'rankings' mundiales con su Qwen3.8-Max, su modelo más avanzado hasta la fecha, que pareció igualar o superar a Fable 5 de Anthropic. Dos semanas antes, el Kimi K3 de Moonshot AI mostró un rendimiento comparable al de las opciones estadounidenses más caras, construido con un presupuesto mucho más modesto, lo que generó nuevas dudas sobre la efectividad de las sanciones estadounidenses a los chips, destinadas a frenar el ascenso tecnológico de China.
Por otra parte, ByteDance ha superado a todos sus rivales en la generación de video con su Seedance, cuya versión 2.5 acaba de salir al mercado. DeepSeek, la empresa china que revolucionó la hegemonía de EE.UU. en inteligencia artificial, regresó este verano con V4 Flash, un modelo revolucionario en cuanto a precios. Lo que antes era una onda expansiva aislada, ahora es una cascada de una profundidad inesperada, que ofrece no solo alternativas de bajo coste, sino también capacidades avanzadas en razonamiento, codificación y tareas complejas que representan una verdadera competencia para OpenAI y sus competidores estadounidenses.
"El cambio más importante desde enero de 2025 es que el progreso de China ya no parece un avance de una sola empresa", indicó Poe Zhao, analista tecnológico asentado en Pekín y fundador del boletín informativo Hello China Tech. "El primer éxito de DeepSeek fue excepcional. Los lanzamientos recientes sugieren que China ahora cuenta con un sistema replicable para producir modelos que se acercan a la vanguardia mundial", explicó.
Rápido avance de IA de China y fricción con EE.UU.
Si se considera junto con el GLM-5.2 de Z.ai, lanzado en junio y considerado el modelo de código abierto mejor clasificado a nivel mundial en ese momento, este lanzamiento relámpago de 5 modelos en 8 semanas demuestra que los desarrolladores chinos se están acercando, e incluso superando en algunos casos, a los pioneros estadounidenses, considerados líderes en inteligencia artificial de vanguardia.
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En las pruebas comparativas realizadas por el evaluador independiente Artificial Analysis, ejecutar una carga de trabajo compleja del mundo real cuesta solo 0,03 dólares con DeepSeek V4 Flash, en comparación con los 3,15 dólares de Claude Fable 5. Cuando China pide centavos donde las empresas estadounidenses cobran dólares, la competencia entre ambas naciones por los clientes de IA comienza a verse sustancialmente diferente, señalan los analistas.
"Muchos países están observando la competencia entre EE.UU. y China, y no quieren tomar partido ahora mismo porque la competencia apenas comienza", señaló George Chen, socio y director de la división de Práctica Digital de The Asia Group. El experto recordó que tanto el presidente estadounidense, Donald Trump, como su homólogo chino, Xi Jinping, han convertido el liderazgo en IA en una prioridad nacional. "Cuando Xi visite la Casa Blanca en septiembre, gracias a [el modelo] Kimi, a Alibaba y al modelo que acaban de presentar anoche, Xi sin duda sentirá, en palabras de Trump, que tiene más cartas a su favor", señaló.
Los rápidos avances tecnológicos están intensificando la fricción entre Washington y Pekín. El país norteamericano ha amenazado con sanciones por preocupaciones sobre propiedad intelectual tras el avance de Kimi en el proyecto Moonshot. En particular, Trump indicó la semana pasada que su Administración está sopesando la supuesta amenaza de China frente a la necesidad de controles de seguridad adicionales para productos como Fable de Anthropic o la serie GPT de OpenAI.
"Zona de muerte"
Para ganarse a los desarrolladores, los competidores de IA ahora deben superar a DeepSeek en precio o en capacidad pura, indica el estudio de Artificial Analysis, que también señala la aparición de la llamada "zona de muerte". Si se cobra más por el mismo producto o se ofrece menor capacidad por el mismo precio, es mejor ni intentarlo. Superar los límites de esa zona de peligro se ha vuelto esencial para la viabilidad a largo plazo. Los rivales del mercado medio se ven ahora presionados a reducir drásticamente los precios para igualar a la 'startup' con sede en Hangzhou o a invertir fuertemente en el desarrollo de modelos más inteligentes. Los modelos más grandes, GLM-5.2, Kimi K3 y Qwen3.8-Max, se sitúan por encima de DeepSeek en un rango de rendimiento superior.
"Donde creo que DeepSeek V4 Flash realmente ha cambiado la economía es en las cargas de trabajo basadas en agentes", indicó Dermot McGrath, fundador de la consultora de 'startups' ZenGen Labs, con sede en Shanghái. Asimismo, señaló que, hace solo unos meses, los modelos chinos no eran tan fiables a la hora de invocar herramientas o gestionar flujos de trabajo de agentes de larga duración". Ahora, en particular, Alibaba, abordando precisamente su problema, introdujo mejoras en la llamada ejecución a largo plazo de su nueva versión de Qwen. Los modelos anteriores "eran más lentos, más frágiles y, a veces, no comprendían del todo lo que se suponía que debían hacer", apuntó.
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La empresa Z.ai, con sede en Pekín, también priorizó la mejora de su rendimiento a largo plazo con su último lanzamiento. Las compañías chinas han dedicado el último año a realizar mejoras a un ritmo vertiginoso, y la competencia interna ha contribuido a acelerar los plazos y a agudizar el enfoque. DeepSeek revolucionó tanto el panorama chino como el global.
Mientras, Moonshot y Alibaba apostaron por la estrategia más arriesgada de construir modelos de gran tamaño, cada uno con más de dos billones de parámetros, lo que demuestra su sofisticación. Posteriormente, moderaron sus costes energéticos y computacionales activando solo segmentos del modelo a la vez. OpenAI y Anthropic, en cambio, tratan el número de parámetros como información confidencial y no divulgan cifras específicas. Los parámetros son las sinapsis del cerebro de una IA que ayudan a los sistemas a almacenar, procesar y responder con la ayuda de más información.
"Una brutal guerra de precios"
Al mismo tiempo, los dos principales laboratorios de IA de EE.UU. planean salir a bolsa con la aspiración de alcanzar una valoración de mercado de al menos un billón de dólares, una cifra asombrosa que depende de modelos de negocio de alto margen. Sin embargo, la competencia china, que ofrece 'software' barato y de código abierto, amenaza ahora su poder de fijación de precios.
"Si no existieran estos modelos chinos de código abierto, OpenAI y Anthropic se estarían forrando", afirmó Kai-Fu Lee, pionero de la IA cuya 'startup' 01.ai ofrece modelos abiertos a clientes de todo el mundo. "Ahora hay una alternativa, y es más barata", subrayó. Según algunos expertos, las empresas chinas están sacrificando la posibilidad de obtener beneficios significativos a corto plazo en una carrera desenfrenada por captar usuarios, desarrolladores y el reconocimiento como líderes tecnológicos. "Los proveedores de IA de China se han visto atrapados en una brutal guerra de precios, priorizando la cuota de mercado sobre la rentabilidad", opinó Rob Lea, analista sénior de Bloomberg Intelligence.
Más allá de los modelos de lenguaje básicos, el auge de la IA en China se manifiesta con mayor claridad en su dominio del sector de la generación de video. Este mercado quedó prácticamente vacío tras el abandono de la herramienta Sora por parte de OpenAI, debido a los elevados costes operativos de un servicio que requería gran cantidad de recursos. La herramienta de video Kling AI de Kuaishou Technology, que cubrió este vacío, recibió recientemente el respaldo de Alibaba y Tencent en una ronda de financiación de 2.800 millones de dólares. Gran parte de la fortaleza de China reside en la disposición de empresas e inversores a ignorar la preocupación por obtener beneficios inmediatos.




